200 socios del Centro Asturiano de Oviedo cerraron ayer las cuentas del año pasado con las miradas ya puestas en las futuras actuaciones, que supondrán una inversión de 546.000 euros en 2007. El presidente del club, Alfredo Canteli, anunció que durante este año crearán seis nuevas pistas de pádel, una obra valorada en 300.000 euros, y un área de juegos infantiles, con un coste de otros 50.000 euros.
La directiva proyecta, además, invertir en nuevos equipos informáticos (60.000 euros), adecuar la entrada de las instalaciones (30.000 euros), instalar un transformador eléctrico (50.000 euros), y pavimentar y mejorar el saneamiento de un gimnasio y del campamento (20.000 y 19.500 euros, respectivamente).
Las obras no serán las únicas novedades para 2007. A partir de ahora, las cuotas de los hijos de familias numerosas quedarán congeladas. Tampoco serán los únicos favorecidos. La directiva también propuso, y recibió ayer el visto bueno de sus socios, que las personas con pensiones mínimas sólo abonen el 50% de la cuota que está en vigor, que ronda por titular los 17 euros, sin IVA incluido.
Durante su intervención en la Asamblea General Ordinaria, Canteli dio un repaso con cifras de lo que es hoy el club que preside: «Seguimos manteniendo ligeramente por encima de los 17.000 socios, supliendo con nuevas altas las bajas que se producen, fundamentalmente por fallecimiento».
En cuanto a bajas temporales, concedidas novedosamente a estudiantes por traslado fuera de Asturias, el presidente cifró que durante 2006 habían superado las 300, «lo que también afecta de forma importante a nuestros ingresos, pues son 300 socios que dejaron de pagar».
Y hablando de dinero, se refirió también a las cuentas. El Centro Asturiano cerró el ejercicio con un déficit de 107.000 euros, «muy por debajo» de lo previsto, 140.000 euros.
En general, el presidente destacó que 2006 había sido un año «extraordinario» en todos los aspectos. En el plano de mejoras, los socios disfrutan, gracias de las ejecutadas durante el año pasado, de un nuevo ascensor en su sede de Uría y la remodelación de los servicios, con la adaptación de uno para minusválidos.
Arriba, en la falda del Naranco, se completó la red de La Casina hasta la conexión general, y se rescataron dos antiguos areneros, uno convertido en prado y otro adecuado para zona de juegos infantiles. Pero la gran actuación, según Canteli, es la transformación del área deportiva del campo de fútbol. «Y lo hemos hecho nuevamente sin pediros nada extra, sin pedir ningún esfuerzo económico adicional», dijo a los socios.