Las obras del 'spa' y del geriátrico de La Florida arrancarán en setiembre. Un año después, el equipamiento deportivo estará terminado; para la residencia de mayores serán necesarios siete meses más de obras.
Así lo anunció ayer el consejero de Sistemas Asturianos de Desarrollos Empresariales, Luis Saenz de Miera, tras firmar con el alcalde el convenio para la construcción de ambos equipamientos públicos, pero que la empresa gestionará durante los próximos 40 años.
El autor del proyecto, el arquitecto Borja Bordiú, explicó que la residencia de mayores se dividirá en dos edificios con unos servicios centrales comunes entre ambos. La división no es un capricho: uno albergará 133 plazas para personas dependientes; el otro, 128 para quienes pueden valerse por sí mismos. Serán «como minipisos tutelados, pero se lo haremos todo: limpieza, comida, médico y enfermera las 24 horas», añadió Saenz de Miera.
En la zona de asistidos, la planta primera se reserva a personas con demencias seniles y alzheimer. Tendrá capacidad para 46 personas. Habrá, además, 15 plazas para «una unidad de ciudados intensivos», para personas «muy enfermas» o con un alto grado de «dependencia», un pequeño tanatorio y un centro de día con 12 plazas.
Servicios
Las habitaciones serán individuales, dobles y suites, con precios entre los 1.458 euros y los 2.756 mensuales. El centro de día costará 600. Saenz de Miera aseguró que intentarán rebajar estas tarifas, fijadas en los pliegos, «para dar un servicio de alta calidad a precio medio».
A cambio, los residentes tendrán acceso a una piscina terapéutica, gimnasio, laboratorio de fotografía, salas de convivencia, informática y televisión, y a un jardín propio en terrazas mirando al Naranco. En este espacio, Bordiú señaló que se dispondrán huertas de ocio «a distintas alturas, acordes con los distintos grados de movilidad de los mayores».
No será el único jardín. En la trasera del centro deportivo, la promotora urbanizará otro espacio verde, éste de uso público, que conectará con la ampliación del parque de La Florida y su unión con el de Monte Alto.
El centro deportivo, concebido como una caja de vidrio sobre un zócalo de hormigón de una sola planta, divide su superficie entre los 1.400 metros cuadrados de 'spa' y los espacios para gimnasio, con todos los servicios habituales. Adyacente al primero, pero con acceso independiente, se ubicarán una clínica de fisioterapia y otra de estética, dedicada a tratamientos faciales y corporales (Vichy o barro son los dos que mencionó ayer el promotor).
El 'spa' tendrá un circuito completo de aguas -cromoterapia, oxigenación, paseo de lluvias, saunas, baño turco, termas romanas y distintos tipos de duchas- dispuestos alrededor de la piscina central. Habrá también una zona infantil con setas de agua, separada de la anterior, pero con contacto visual a través del vidrio.