El pasado 4 de mayo, la Policía Nacional detuvo a la camarera de un bar de la calle de San José y a dos de sus clientes por un presunto delito de tráfico de drogas. Las sustancias de las que se incautaron fueron varias bolsas de hachís y marihuana.
Durante la intervención en el establecimiento, los agentes observaron cómo varios clientes estaban consumiendo sustancias estupefacientes sin ningún tipo de disimulo y con el consentimiento de la camarera del local, la cual extrajo de detrás de la barra del bar un sobre que, aparentemente, contenía hachís y marihuana. Según informó la Policía, mientras se desarrollaba la escena, varios de los jóvenes que entraban en el local se dirigieron a un hombre y, tras un rato de conversación, le entregaron dinero a cambio de una pequeña bolsa de plástico «conteniendo una sustancia de color marrón, aparentemente hachís».
Ante esta situación, los agentes decidieron proceder al registro del local y a efectuar las detenciones pertinentes por un delito de tráfico de estupefacientes. En el momento del arresto, el vendedor intentó tragarse el hachís que llevaba encima.
Cinco multas
Dicho registro, les llevó a inspeccionar las pertenencias de cinco clientes, a los que también les fueron intervenidas sustancias estupefacientes. Todos ellos fueron propuestos para una sanción administrativa. Otro de los clientes fue detenido ya que durante la inspección se le encontró una cantidad superior a la destinada a consumo propio.
Además, la Policía procedió a la detención de S. S. J., camarera del local, a la que le intervinieron una bolsa de plástico con sustancia estupefaciente, marihuana y dos trozos de hachís. A los otros dos presuntos vendedores, J. R. O. y E. F. O. A., se les incautaron bolsas de hachís con 2,07 y y 13,3 gramos respectivamente.