La calidad de vida de los vecinos del barrio de Pescadores, sito en la ladera de un monte cercano a El Musel y, por lo tanto, del mar, ha cambiado de forma radical. El plan integral para arreglar las fachadas de los 23 bloques de edificios -un total de 138 viviendas-, que está ya en su tramo final. «Ha mejorado la habitabilidad de las viviendas», señaló Rita Rendueles, presidenta de la Asociación de Vecinos Virgen de la Soledad. «Estas casas, por su situación, tienen mucha humedad y son muy frías. La mayoría de los vecinos no tenían recursos para poner calefacción, pero desde que han arreglado la fachada están notando que las casas son más calientes», añadió.
El Ayuntamiento y el Principado fueron las dos administraciones que se encargaron de costear la obra, presupuestada en algo más de 1.100.000 euros, sin coste alguno para los vecinos. Para ello fue necesario que Pescadores fuera catalogado como barrio de interés social, al igual que ha sucedido con los avilesinos de La Luz y el Nodo y los ovetenses de Otero y Guillén Lafuerza, o Cudillero, donde actualmente se están ejecutando obras de mejora. De esta forma, el Principado ha aportado cerca de 500.000 euros y el resto, el Ayuntamiento.
«Ha quedado precioso»
La consejera de Vivienda y Bienestar Social, Laura González, y la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, realizaron ayer una visita para comprobar la nueva imagen de Pescadores, puesto que tan sólo resta por rematar el bloque número 6 y completar el 5. «El barrio ha quedado precioso, pero lo fundamental es que los vecinos estén contentos con el resultado final de los trabajos», destacó González.
Felgueroso tampoco ocultó su satisfacción por el cambio de imagen. «El resultado está a la vista de todos. Hacía falta esta actuación integral, no sólo por estética, sino para proteger a estas viviendas de las inclemencias del tiempo y hemos conseguido que sean menos frías y que sufran menos la humedad», resaltó.
El colectivo vecinal de Pescadores ofreció en el centro social una comida a las autoridades en la que participaron 180 vecinos, entre los que había representantes de La Calzada y Tremañes, entre otros barrios de la ciudad.