«Conocemos mucho del extranjero, pero no nos damos cuenta de las maravillas que tenemos en nuestro país», señala Pedro Larriba, un gijonés que lleva quince años aprovechando vacaciones y parte de su tiempo libre organizando rutas largas en bicicleta. 800 kilómetros en ocho días en los cuales le da tiempo a aprender de la historia, del paisaje y del paisanaje de tantos lugares desconocidos para la mayoría de los ciudadanos.
-¿Qué es lo más agradecido de las rutas largas en bicicleta?
-El paisaje. Por España hay muchas rutas y rincones maravillosos y, precisamente, este tipo de actividades ayudan a conocer lugares que son desconocidos para la mayoría de la gente.
-¿Puede poner algún ejemplo?
-La ruta del Cid, que es realmente preciosa y muy poco conocida. De hecho, yo normalmente hago las rutas solo, pero me suelo encontrar con un montón de gente por el camino. En esta caso, no me encontré con nadie.
-¿Qué ruta recuerda con especial cariño porque le haya sorprendido de forma especial?
-Cada una de las rutas tienen algún encanto diferente. La del Cid es un recorrido en el que también se mezclan datos literarios, con lo cual resulta muy interesante. En general, huyo de las rutas en las que la gente va a toda prisa. Además del deporte, también quiero aprender cosas.
-Pero es una afición que requiere un preparación física muy buena.
-Esta afición es dura, pero también bonita. La preparación física tiene que ser buena, pero tampoco es necesario pasarse. Lo que sí es fundamental es que, antes de empezar una de las rutas, te prepares algo, cojas la bicicleta al menos el fin de semana... Pero hay que tener en cuenta que hacer cien kilómetros en ocho horas te permite ir a un ritmo tranquilo, sin agobios y sin demasiado esfuerzo.
-¿Qué situaciones difíciles se puede encontrar?
-Uno de los problemas es que algunas no son rutas establecidas, por lo que es fácil perderse. Además, a mí me gusta mucho hablar con todo el mundo y no llevar ningún tipo de aparato tecnológico, por lo que es fácil que me encuentre en una situación complicada, pero nunca me ha pasado.