Dice que fue un error y ayer insistió en ello. La concejala de Tráfico y Seguridad Ciudadana, Begoña Huergo, achaca a una cuestión informática la polémica sanción impuesta hace unos días a un ciclista que circulaba por la calle Corrida. El joven fue multado con 550 euros y la retirada de 9 puntos del carné de conducir por ir en bici por una calle peatonal, con los auriculares puestos. El ciclista presentó sus alegaciones en la Policía Local y la multa fue rebajada a 90 euros, por circular con un vehículo no autorizado por una calle peatonal. Además, se anuló la retirada de los puntos, tal y como señala la normativa de la Dirección General de Tráfico.
El problema es que los ordenadores de mano que utilizan los agentes de la Policía Local no distinguen entre vehículos y, al dar cuenta de la sanción, automáticamente informan en la multa de la retirada de los puntos. La concejala Begoña Huergo aseguró ayer que «el departamento de informática ya está trabajando para que en las PDA se diferencie».
Pero con esto no parece terminar la polémica. Primero, porque el agente que impuso la sanción decidió denunciar en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía al jefe de área de Seguridad Ciudadana, José Luis Ramón, por presunta prevaricación. Y después, porque el PP se ha sumado, acusando a los responsables del área de «trato de favor» hacia el sancionado, Roberto Díez Robles, por ir éste en las listas del PSOE en la candidatura de la localidad leonesa de Santovenia de Valdoncina.
El edil Juan Carlos Santos defendió ayer que la sanción impuesta, aunque «desproporcionada en el fondo», era «correcta en las formas». Además, mostró su extrañeza por la «celeridad con la que el equipo de gobierno se apresuró a cerrar el expediente sin que ni siquiera se hubiera iniciado». Por todo ello, acusó al equipo de gobierno de Gijón de «ser muy sensible a los problemas de los ciudadanos, cuando éstos son del PSOE» e incluso llegó a afirmar que la multa había sido quitada «a dedo».
La respuesta no tardó en llegar y fue la propia Huergo la que desmintió ayer «absoluta y tajantemente» que nadie del equipo de gobierno tenga ninguna relación con Roberto Díez. Él mismo lo aclaró también. En declaraciones realizadas a EL COMERCIO, el joven profesor de Educación Física en el Colegio Rural Agrupado de Caborana (Aller) aseguró que «nunca en mi vida he tenido contacto con la alcaldesa de Gijón ni con sus asesores, tal y como afirma el PP». El ciclista explicó que su intención al protestar en la Policía Local por esta cuestión era «denunciar mi impotencia ante un abuso de autoridad» por parte del agente que le sancionó, de quien, dice, «ni comprendí ni comprendo su actitud», pero «sin mirar el signo político del Ayuntamiento».
Roberto Díez agradeció la actitud de José Luis Ramón, «por su trato y comprensión» y recriminó al PP «apoyar la actitud» del agente, «con fines electorales, sin importarles los daños hacia mi persona». De toda la polémica, el profesor espera que surja el debate sobre la necesidad de implantar más carriles bici en las ciudades. Por último, Díez aclaró que sí se había abierto expediente sobre su caso, ya que él había recurrido la sanción, incluso la última de 90 euros.
Huergo también quiso dejar claro que «aquí todos los ciudadanos son iguales y no se quitan las multas a nadie. En este Ayuntamiento, los concejales que cometen infracciones, pagan sus multas».