Tan extensa como selecta, tan variada como escogida. La biblioteca Devoto-Valle-Inclán es una reunión magnífica de libros singulares, raros, deseados y llenos de sorpresas. Ahora la sala madrileña Fernando Durán saca esa colección a subasta para deleite de bibliófilos y lectores, en general. Quienes disfruten sumergiéndose en una librería de viejo, en busca de ejemplares valiosos en sí mismos más allá, incluso, de la aportación que ofrece su lectura, tienen una cita en Madrid los próximos días 22, 23 y 24 de mayo.
La sala Fernando Durán ha sido capaz de traer a España una biblioteca que permanecía casi olvidada en París desde el fallecimiento de sus dueños, Mariquiña Valle-Inclán, hija de don Ramón, y su esposo Daniel Devoto. Dice Álvaro Durán en la presentación de esta nueva subasta que se trata de «una reunión fantástica de libros de todas las épocas, de todas las ramas del saber, escogidos buscando siempre la excelencia, la primera edición, es el resultado de años de búsqueda por parte de Devoto, siempre apoyado por su esposa».
La colección esconde piezas interesantes y dedicadas a sus propietarios de Rafael Alberti, Federico García Lorca, y Gabriela Mistral entre otros muchos, muchísimos lectores a los que el matrimonio Devoto seguía con el fervor de los lectores ávidos de páginas impresas por igual de versos y prosa.
Mensajes
«A Daniel Devoto, recuerdo de Chile en nuestro Uruguay común», son las palabras que Mistral dirige a su amigo y admirador y que, grabadas en un ejemplar de 'Desolación', se conservan como prueba de que se trata de una pieza genuina. Así hasta contar casi tres mil ejemplares entre los que figuran volúmenes de Armando Palacio Valdés, Pablo Neruda,, Mario Vargas Llosa, Pérez de Ayala, José Luis Borjes o Pío Baroja. Decenas de firma y en todas ellas, decenas de mensajes, anotaciones e ilustraciones que aportan al coleccionista un valor añadido al libro que tiene en sus manos. El valor del libro leído, vivido y saboreado tal y como concebían la lectura los Devoto-Valle-Inclán.