El grupo Mediapro, accionista de referencia de La Sexta, ha adquirido los derechos del Mundial de Fórmula-1 para España desde 2009 a 2013, ambos años incluidos, con lo que potencia su apuesta por los grandes acontecimientos deportivos. Telecinco viene rentabilizando desde 2004 las retransmisiones de este deporte, que gracias a las proezas de Fernando Alonso consigue convocar audiencias millonarias, próximas a los más importantes partidos de fútbol.
El acuerdo se ha alcanzado con Formula One Management (FOM) e incluye los derechos audiovisuales para España tanto en televisión como en internet. Hasta 2008, Telecinco es propietaria de estos contenidos que comparte para Cataluña con la autonómica TV3.
Este es la segunda compra de alcance que consigue el grupo Mediapro Imagina ya que con anterioridad había conseguido hacerse con el control de la Liga española de fútbol, que actualmente emite La Sexta.
Este nuevo canal también se hizo con los derechos del último Mundial de fútbol, que compartió con Cuatro, retransmitió el Mundial de baloncesto y consiguió también el Eurobasket 2007, que arrancará en septiembre en España.
La Fórmula-1 inició su despegue televisivo en 2004, coincidiendo con la estelar carrera del piloto asturiano Fernando Alonso. En aquel año, Telecinco adquirió los derechos, tras haberlos explotado TVE hasta 2003 sin un significado resultado de audiencia.
Las retransmisiones apenas llegaban a convocar entonces a millón y medio de espectadores.
La Fórmula-1 es hoy el segundo deporte de mayor audiencia, después del fútbol. En abril, la retransmisión del Gran Premio de Barhein fue seguido en Telecinco por 5,2 millones de espectadores y alcanzó una cuota de pantalla del 49,4%. El pasado domingo, la convocatoria de Montmeló congregó ante la pantalla de Telecinco a 5.524.000 personas, algo más de 6 millones si se tiene en cuenta la audiencia de TV3.
No a cualquier precio
En Telecinco han reaccionado con suma «tranquilidad» ante la operación. Argumentan que la empresa que se ha adjudicado los derechos ha «triplicado» la cantidad barajada por este operador , de manera que las retransmisiones de Formula-1 «se escapan a cualquier criterio de rentabilidad».
El portavoz de la cadena de Mediaset mantiene que la empresa no tiene miedo a arriesgar, como lo ha demostrado con la operación de compra de Endemol, pero con contenidos que tengan un retorno en ese umbral del beneficio.
En este sentido se refieren a otras operaciones deportivas, como la compra de la Liga de Campeones, a cuyos derechos acudió también Telecinco, y en el que los precios, de la misma manera, subieron notablemente, sin que los resultados de audiencia hayan respondido a las expectativas, lo mismo que con la Liga de fútbol.
Telecinco considera la Fórmula-1 como «un contenido muy interesante», pero recuerdan que la cadena ha mantenido e incluso aumentado su audiencia en los cuatro meses que no había competición. «No es el único contenido ni el más seguro ya que depende de los resultados del piloto», añaden, y resaltan los beneficios de la ficción de la cadena «que da excelentes resultados y fideliza nuestra audiencia».