Jueves, 17 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
Los alquileres de La Arena, centro y Poniente superarán los 1.500 euros el próximo verano
El precio de los pisos ha subido poco desde el año pasado «por sentido común», dicen en las inmobiliarias Cada vez son menos las agencias que trabajan este sector, que se mueve sobre todo en internet y con anuncios
Los alquileres de La Arena, centro y Poniente superarán los 1.500 euros el próximo verano
MURO. Un hombre se limpia los pies en una escalera, bajo un edificio con pisos en alquiler. / L. SEVILLA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«Una barbaridad». Así definen en algunas agencias inmobiliarias de la ciudad el precio al que se cotizan los pisos de alquiler en Gijón durante el verano. Lo peor, aseguran, es que siempre hay gente dispuesta a pagar lo que le pidan. La prueba es que ya son muchos los que tienen sus casas comprometidas, y no es extraño ver anuncios que advierten de que el piso está ya disponible tan sólo para el mes de junio, por ejemplo. Y eso, que un piso en el mes de agosto, en La Arena -no en primera línea de playa-, no bajará nunca de los 1.500 euros. Si se alquila por quincenas, al inquilino le saldrá más caro: normalmente, la mitad de la cuota mensual más 200 euros. Es decir, 15 días de agosto pueden salir fácilmente por 950. Lo mismo ocurre en todo el centro de la ciudad.

Si los veraneantes prefieren julio ahorrarán unos 300 euros respecto a agosto, y si se quedan con junio o setiembre, unos 500. Estos son los precios mínimos porque, a partir de ahí, el coste llegará hasta donde el arrendatario esté dispuesto a pagar. Por eso, no es extraño que los pisos en primera línea de playa puedan llegar a cotizarse por 3.000 euros en agosto. Y eso que los precios no han subido en exceso en los últimos dos años. «Por sentido común», dicen en la Agencia Domingo. Lo cierto es que el techo ya está bastante alto y es complicado incrementarlo aún más porque el arrendatario corre el riesgo de no encontrar inquilinos, tal y como le sucedió el verano pasado a algún propietario gijonés, explica Pablo García, de la inmobiliaria Garsán.

Pero esos son los menos. En Factor House lo dejan claro: «Los pisos vuelan». Y vuelan ya desde Semana Santa, cuando comienza normalmente la oferta y la demanda. De «alucinante» califican en esta agencia el hecho de que un piso en segunda línea de playa alcance en agosto los 2.000 euros, o que una quincena de julio no baje de los 750. O que esos precios disminuyan muy poco aunque la vivienda se aleje de la playa. Desde el Muro hasta Pablo Iglesias, aseguran, la cuestión monetaria varía poco.

Ahorro en los barrios

Y es que el mercado se centra en esa zona -La Arena y centro-, principalmente, porque los que vienen de fuera «no quieren salir de ahí», explican en la agencia Covadonga. Aunque lo cierto es que, cada vez más, los barrios aprovechan también el tirón del verano gijonés. Alquilar en El Coto o La Calzada puede suponer tan sólo «ahorrar unos 300 euros» respecto a La Arena, aseguran en Domingo. En El Coto, los propietarios 'venden' la cercanía con San Lorenzo -«ahí entra en juego la picaresca», advierten en las inmobiliarias- y en La Calzada, con El Arbeyal y Poniente. A los que no les importe caminar unos minutos y prefieran ahorrarse unos euros pueden optar también por Viesques (donde el mes no bajará de los 1.000 euros) o El Llano (con las mismas cifras).

Porque en El Natahoyo ya no hay posibilidad de ahorro. De hecho, para los que ya conocen Gijón de años anteriores, es uno de los lugares «de moda», por lo que los precios son los mismos que en los mejores sitios de La Arena.

Sea donde sea, para que el alquiler salga rentable, el piso debe ser ocupado, como mínimo, por cuatro personas. Si no, «sale más barato ir de hotel», reconoce Pablo García, de Garsán. Pero lo cierto es que las familias con varios hijos son las principales clientas de este mercado. Y el fin de semana, esa familia -que suele venir de Madrid, Castilla y País Vasco- se multiplica. Hay que aprovechar la inversión.

Tanto en un barrio como en otro, lo cierto es que cada vez son menos las inmobiliarias que se dedican a este mercado. En agencias como Torres y Begoña explican que, aunque solían hacerlo, dejaron de aceptar alquileres de verano. Para ellos supone mucho trabajo, concentrado en poco tiempo y con menos beneficios que otros negocios. Porque es habitual que quien alquile un año y quiera repetir, se ponga en contacto directamente con el propietario, sin intermediarios. Así las cosas, los anuncios en prensa y, sobre todo, internet, se han convertido en el principal vehículo entre los que ofertan y los que demandan. En la red, en tan sólo una búsqueda, es fácil encontrar todo un listado de pisos, con los precios e incluso fotografías de la vivienda, junto al teléfono de contacto del arrendatario.

Quizás por eso, en algunas inmobiliarias, como San Agustín, llaman la atención sobre el hecho de que aún no les hayan llegado peticiones, con el mes de junio tan cerca. Puede que las de otros años estén esta vez en la red.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS