El cuero es, sin duda, uno de los materiales favoritos de la gente a la hora de comprar los complementos de cualquier época del año. Tiene, además, la particularidad de responder a los gustos de las personas con los estilos más diferentes y aunque su éxito se ha mantenido invariable a lo largo de los años, lo cierto es que las nuevas tendencias también están llevando a considerar este material como una posibilidad más a la hora de introducir nuevos estilos. De esta opinión es el artesano Celestino Serrano, que tras veintidós años en el negocio, concibe una visión «más moderna de la artesanía con el cuero».
-¿Cómo podría definir el estilo de las piezas que realiza?
-Me gusta hacer cosas diferentes. El cuero es muy clásico, por lo que tiendo a salir un poco de lo habitual a la hora de hacer los diseños. Por eso me gusta utilizar colores variados. El objetivo es buscar la diferencia.
-¿Por qué esa búsqueda de algo distinto en los diseños?
-Va un poco al gusto de cada uno y es como yo veo que debería de ser un elemento tan funcional como, por ejemplo, un bolso, que no tiene por qué ser el de toda la vida de cuero. Por otro lado, en cuanto al estilo también puedo decir que cuido mucho los acabados, de forma que no sea ni muy rústico, ni que dé la impresión de que ha sido hecho en una fábrica.
-Porque ese, desde luego, no es el caso...
-No, ni mucho menos. Cada pieza es única y elaborada de forma artesanal. Que por cierto cuesta mucho trabajo. Aunque dos bolsos o dos cinturones se parezcan mucho, cada uno tiene su particularidad, sus diferencias, es imposible hacer dos iguales.
-¿Es duro este trabajo?
-Como hobbie está muy bien, pero como trabajo, sí, es muy duro. Hay que dedicarle muchas horas ya que es un proceso lento. Depende de la dificultad del artículo pero, por ejemplo, un bolso puede llevarte ocho horas de trabajo y eso es mucho tiempo para una sola pieza.
-¿El cuero puede ser trabajado por todo el mundo o requiere habilidades especiales?
-La técnica de trabajo no es difícil pero sí hay que tener habilidad y algo de fuerza para cortar la piel.