«Somos como una familia». La tutora de sexto del Colegio Público Río Piles, Margarita Junquera, resume así lo que para ella significa el centro. La misma respuesta estuvo en boca de padres y antiguos alumnos del centro durante la fiesta de clausura del 25 aniversario, celebrada ayer. Exposiciones, actuaciones musicales y un aperitivo sirvieron para poner punto y final a cinco meses de celebraciones.
Pedro San Francisco de Anta, director del colegio casi desde los inicios, recordó algunos de los buenos momentos pasados en sus 24 años al cargo del Río Piles: «Lo mejor del centro es que formamos un grupo humano muy unido, tanto con los padres y los alumnos como entre nosotros». Indicó que esta buena sintonía ha conseguido que muchos de los docentes no se muevan de allí y quieran el Río Piles como destino final. Es el caso de Margarita Junquera, que lleva en el colegio 24 años y recopiló para las exposiciones fotografías y recortes de periódico antiguos.
Pero los más jóvenes, los niños de este centro de Primaria que suma cerca de 390 alumnos, también se implicaron en el cierre del 25 aniversario. Aida Amor Aguilera, de 12 años, fue la encargada de presentar las actividades de la clausura y su compañera de clase Amaia Polancos Espadas, de 11, actuó interpretando al oboe la obra 'Largo Allegretto'.
Aunque sus hijos ya no estudian en el Río Piles, Margarita Ortiz Arboleya y Reyes Elosúa no quisieron perderse el acto, porque guardan «muy buenos recuerdos del colegio». Ambas fueron presidentas de la asociación de padres y ayer volvieron al colegio «para disfrutarlo, participando en la fiesta». «Lo mejor es la relación con los profesores, la cercanía, por eso emociona regresar», explicó Margarita.
En el antiguo 'cole' de sus hijos pudo escuchar cantar al coro del Real Grupo Covadonga, dirigido por el ex alumno David Roldán, que interpretó 'Moonriver', habaneras y el 'Gaudeamus'. En el acto también hubo humor con José Manuel Reguera y actuaciones de los alumnos David Luengo, Miguel Osorio y Alejandro de Miguel.