La A-66, la principal vía de comunicación entre el centro de Asturias y la Meseta, permaneció ayer cortada durante cuatro horas. El accidente de un camión, que quedó cruzado en la carretera a la entrada de los túneles del Padrún en dirección a León, bloqueó el paso por la autovía y puso en marcha un complejo dispositivo para desviar el tráfico por varios recorridos alternativos y para movilizar una grúa lo bastante grande como para retirar el obstáculo. La Guardia Civil recibió el primer aviso de la situación minutos antes de las 11.30 horas y no dio por restablecida la normalidad hasta las 15.25.
En una mañana de lluvia persistente y, por momentos, intensa, el conductor del vehículo articulado perdió el control de la marcha unos pocos metros antes de entrar en el túnel. Según fuentes de la Guardia Civil, el camión patinó, hizo la tijera, avanzó sin control unas decenas de metros y, cuando finalmente se detuvo, estaba ladeado e impedía la circulación por los dos carriles de la autovía. El accidente no implicó a otros vehículos y el chófer salió ileso. Las ambulancias del 112 no llegaron a intervenir.
Los agentes de Tráfico de la Guardia Civil, por el contrario, se enfrentaron a una mañana de mucho ajetreo. Mientras una grúa se afanaba por apartar al camión del paso, lo que no era una tarea fácil debido a la postura en que quedó, la circulación quedó cortada por la A-66. Además, las vallas de la autovía impedían desviar el tráfico por los arcenes. Las autoridades decidieron abrir varias rutas alternativas, de las que informaron a los usuarios con mensajes de alerta en los paneles electrónicos de la autovía. El viejo trazado de la N-630, sobre el que se modeló la autovía, y un desvío por la AS-116 desde Olloniego hasta Riaño para allí acceder a la autovía minera (AS-I) hasta Mieres fueron las opciones ofrecidas a los conductores, aunque los más familiarizados con la zona se aventuraron a subir hasta el alto de El Padrún para bajar a Mieres por La Rebollada siguiendo una carretera antigua y sinuosa.
Precedentes
Los túneles del Padrún, inaugurados en 1993 como parte del tramo El Cueto-Baíña de la A-66, nunca han sido escenario de un accidente con consecuencias graves, aunque las filtraciones de agua y el deterioro del firme obligaron a unas reparaciones de gran alcance en el año 2000, durante las que estuvieron cerrados al tráfico casi un año. Aunque otros siniestros han dejado Asturias aislada de Castilla y León en los últimos años, todos ellos han ocurrido más cerca de la cordillera, en los tramos de peaje de la autopista del Huerna.
El último incidente de ese tipo tuvo lugar el pasado 18 de enero, cuando el incendio de un camión que transportaba varias toneladas de fertilizantes a la altura del embalse de Barrios de Luna obligó a cortar la autopista en ambos sentidos durante más de dos horas. Las asociaciones de transportistas han elevado numerosas protestas en los últimos años por la insuficiencia de los medios para luchar contra la acumulación de nieve y mantener el trazado expedito bajo los temporales más fuertes del invierno.