Lunes, 21 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

ASTURIAS

Asturias
Los efectos de los tratamientos médicos causan el 5% de los accidentes de tráfico
Las farmacias de la región harán una campaña preventiva sobre el consumo de medicamentos Los productos para la depresión y la alergia son los más peligrosos
Los efectos de los tratamientos médicos causan el 5% de los accidentes de tráfico
MEDICINAS. Varios clientes hacen sus compras en una farmacia de Oviedo. / JESÚS DÍAZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
EFECTOS

LOS EFECTOS
Antidepresivos: su principal componente, las benzodiazepinas, tienen un índice de riesgo similar a la ingesta de alcohol. Pueden provocar alteraciones psicomotrices y sedación. En el mismo grupo se enmarcan los medicamentos para dolores musculares.

Antialérgicos: estos fármacos producen una gran somnolencia, además de visión borrosa.

Publicidad

Sueño, sensación de cansancio, mareos, visión borrosa o simplemente, nerviosismo. Estos son algunos de los síntomas que determinados medicamentos, sobre todo los suministrados para casos de alergia, depresión o dolores musculares, pueden causar sobre las personas. Social y legalmente, están muy bien definidos los efectos que el alcohol provoca en quienes conducen. Sin embargo, poco se habla sobre las consecuencias de medicarse y manejar un vehículo. La Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de hacer público unos datos que arrojan algo de luz sobre este asunto, al revelar que entre un 5% y un 10% de los accidentes en las carreteras están provocados por efectos de los medicamentos.

Esta cuestión toma especial relevancia si se tiene en cuenta, tal y como se apunta desde el Ministerio de Sanidad, que uno de cada tres conductores está siguiendo algún tratamiento farmacológico. Estos dos indicadores (la cifra de accidentes y el porcentaje de personas que se medican) han llevado a la DGT y a Sanidad a lanzar una campaña de prevención sobre el consumo de fármacos y los accidentes de tráfico. La iniciativa cuenta con el apoyo del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos. En Asturias, las más de 450 farmacias en activo participarán en este programa, con el que se busca advertir a los asturianos que medicarse y conducir puede resultar, en ocasiones, peligroso.

No es la primera vez que las boticas del Principado aconsejan sobre el buen uso de los medicamentos. Desde 1988, y de forma casi periódica desde entonces, los farmacéuticos de la región informan a los usuarios de que tal o cual preparado puede mermar las facultades a la hora de conducir o de realizar alguna actividad laboral que comporte riesgo. Así lo asegura Emma Zardaín, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacéuticos de Asturias.

Desconocimiento

«La mayor parte de los conductores desconoce que el medicamento que toma puede restar su capacidad de llevar un coche», explica dicha profesional. Hace unos años, las farmacias asturianas colocaban una pegatina sobre los medicamentos que podían provocar mareos o somnolencia, entre otros efectos adversos. La nueva campaña, de la que aún se desconocen los detalles, consistirá en el reparto de folletos y en dar información directa al interesado, según explican responsables del Consejo General de Farmacéuticos.

El problema estriba, según las diversas fuentes consultadas, en que los fármacos que mayores efectos provocan son, precisamente, los de más elevado consumo en Asturias y en el resto de España. Los ansiolíticos, entre ellos el Valium, son de los más peligrosos a la hora de conducir, ya que provocan sensación de cansancio y merman la capacidad de reacción inmediata que se necesita cuando se está al volante.

Es el efecto de las benzodiazepinas, cuyo índice de riesgo es similar al del alcohol, puesto que pueden provocar alteraciones psicomotrices y sedación. Este compuesto está presente en los fármacos para tratar cuadros de pánico, dolores o contracturas musculares, síntomas de nerviosismo, insomnio o ansiedad.

La mitad se medica

Pero si los medicamentos para la depresión encabezan la lista, los de la alergia, tan consumidos en estas fechas primaverales, no son menos peligrosos. Y es que a los síntomas más comunes de esta patología, tales como el lagrimeo, los estornudos o la tos, que afectan a la forma de conducir, se suman los que provocan los fármacos antialergia, cuyos efectos secundarios pueden influir en los reflejos, provocando desde visión borrosa hasta dificultad a la hora de calcular distancias.

Un estudio elaborado por la DGT advierte de que la somnolencia está presente detrás del 20% de los siniestros con víctimas mortales y heridos de gravedad. El mismo informe señala, además, que el 14% de los menores de 25 años aseguran haber llevado el coche tras tomar medicamentos. El porcentaje aumenta y se agrava, sin embargo, con la edad, ya que entre los 25 y los 65 años, el 56% de los conductores reconoce haberse puesto al volante mientras seguía un tratamiento farmacológico.

Además de los medicamentos ya descritos y cuyo consumo se sitúa entre los diez primeros, existe otro abanico de preparados que deberían también ser tenidos en cuenta. Se trata de fármacos para el parkinson, los trastornos mentales, las alteraciones visuales y auditivas, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

lfonseca@elcomerciodigital.com

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS