Un año después, se sienten impotentes e invisibles. Dicen que nadie se acuerda ya de ellos, que las cosas no están claras y esperan con paciencia. Sus caras y sus palabras están marcadas por la resignación. El 9 de mayo se cumplió un año de la intervención judicial de Fórum Filatélico y Afinsa. «Lo que consideramos es que, a pesar de que haya pasado ya un año, estamos en un momento de gran confusión, de continuas dudas. No queremos hablar de desesperanza, pero sí de incertidumbre», dice Lucía Fernández, la asturiana que coordina en Madrid la Plataforma Estatal de Afectados de Fórum Filatélico-Afinsa, ADICAE, a la que pertenecen 70.000 personas en todo el país.
El presidente de la Unión de Consumidores de España (UCE), Dacio Alonso, recuerda que «estamos hablando de la mayor estafa de la democracia española, con 400.000 afectados y un montante de 5.000 millones de euros». En Asturias, cerca de 4.000 personas perdieron dinero con las financieras. La pérdida media fue de 12.000 euros, pero el informe concursal de Fórum reveló que un asturiano había invertido la friolera de 547.735 euros.
Algunos afectados siguieron la máxima de que la unión hace la fuerza y formaron colectivos como la Asociación de Consumidores y Usuarios Perjudicados por Afinsa en Asturias (ACUPA), presidida por el abogado Javier Gocheaga. «Llevamos a mil personas, ha pasado un año y estamos prácticamente como estábamos... Si esto sigue así, los afectados seremos los últimos en cobrar, y nos tocarán las migajas», intuye. Enrique López, secretario general de la Asociación de Consumidores Afectados de Fórum Filatélico de Asturias (ACAFFA), con 504 socios, asegura que «la situación pinta mejor para los afectados de Fórum Filatélico que para los de Afinsa, porque, en el mejor de los casos, los de Afinsa cobrarán el 15%, y, en el peor, los de Fórum entre un 58% y un 65%».
Quienes vivieron en sus propias carnes y bolsillos la intervención de las compañías han hablado con EL COMERCIO para explicar cómo sigue su vida 365 días después.
MAITE CASTRO
Administrativa
«No puedes guardar el dinero bajo el colchón»
Estaba comiendo. Sentada a la mesa con su marido, José María, y su niña de 6 años, Ainhoa. La última hora de la televisión anunciaba que la policía estaba en las sedes de Fórum Filatélico y Afinsa y Maite Castro no daba crédito a lo que oía. «Fue un choque. Me quedé sorprendida, preguntándome: '¿Esto qué es?'». Cuatro años antes de ese 9 de mayo de 2006, Maite y José María habían vendido su casa de Candás para mudarse a Gijón y decidieron preservar 12.000 euros de la venta en Afinsa. Y el día 12 de mayo de 2006 les tocaba cobrar los intereses, pero eso no ocurrió, porque el 10 se cancelaron las cuentas. La entidad daba confianza a Maite, que también pasó a la financiera un seguro de ahorro que le había hecho a Ainhoa. «Tenía un seguro para la niña, con 1.200 euros, al que cada mes metía 30 euros, y lo perdí», lamenta. Ahora, Maite, que trabaja como administrativa, está de baja maternal. Pese al imprevisto descalabro financiero, se decidió a tener a Pelayo, que nació hace dos meses. «No dejamos que esto nos cambiara la vida. Queríamos tener otro niño, y lo tuvimos. Nos hemos quedado sin ese dinero y no sabemos si vamos a recuperar algo. Nos tocó, pero es que no puedes guardar el dinero debajo del colchón», explica. A Maite le molesta «ser el pitorreo general de la gente, que dice: 'Eso les pasó porque tenían dinero'». Dice que no era su caso, que ella y José María son «gente normal» y siente el mutismo en torno al problema. «El mundo se olvidó de todo, no sale en la prensa, hay un silencio total y absoluto», recalca mientras insiste en que «la intervención no fue clara, ahí tuvo que haber algo más...»
MANUEL SOLER
Ex director de Fórum en Asturias
«De un día a otro perdí mi trabajo y mi dinero»
«Conozco casos terribles», afirma Manuel Soler Aguilar. Nació en Valladolid, jugó al baloncesto cuando el equipo pucelano se llamaba Fórum Filatélico y conocía a mucha gente ligada a la entidad. Confiaba en ella, y eso le llevó a aceptar en 2002 el puesto de director en Asturias. Entonces vivía en León y trabajaba en una aseguradora. Cambió de trabajo y de ciudad. Y se llevó sus ahorros con él. «No soy partidario de decir cuánto perdí, el problema no es la cantidad, sino que para muchos era el dinero de nuestra jubilación. Yo tenía cuatro planes de pensiones», explica. Recuerda que el 9 de mayo del año pasado estaba en Burgos, en un encuentro de directores de Fórum, y allí les sorprendió la noticia: «No sabíamos qué pensar, nos quedamos mudos y decidimos irnos cada uno a nuestra zona, para tranquilizar como pudiéramos a la gente, sin saber aún nosotros nada». Antes de aceptar su trabajo y mover sus ahorros a Fórum, Manuel se documentó sobre la compañía y todos los informes avalaban su solidez: «Toda la información era excelente, pregunté en el registro mercantil, en empresas especializadas... Y yo sigo confiando en que lo que hacíamos estaba bien hecho». La vida de Manuel cambió por completo. «De un día a otro perdí mi trabajo y mi dinero», resume. Desde entonces, intenta ayudar a otras personas en su situación y por eso preside ACAFFA. Sigue en paro -«tengo 51 años y no es una buena edad para que te contraten»- y está intentando crear una empresa sin salir de Asturias, una tierra de la que se dice «enamorado». «Creo que con trabajo saldré del problema, pero el día 1 de cada mes llega la hipoteca, que está basada en lo que yo podía pagar, y lo paso mal», asegura el vallisoletano, que piensa que «el Estado debería haberlo detectado todo antes» o haber actuado de otro modo, dado que «Banesto tuvo una quiebra técnica y no se cerró el banco».
CARLOTA GARCÍA
Empleada de un despacho de abogados
«No voy a desconfiar de todo el mundo»
Cuando Carlota García decidió invertir 12.000 euros en Afinsa, allá por 2003, tenía un plan muy concreto: iba a cambiar de coche en 2006. Pero no pudo ser. «No eran los ahorros de mi vida, estaban ahí para que no se perdieran. Fue un disgusto, pero no hemos tenido que empezar de cero», explica la ovetense. A algunas de las personas que ha conocido a lo largo de este año, la intervención sí les cambió la vida: «Yo he visto gente que había metido allí la indemnización que le habían dado por el accidente en el que su hijo había quedado tetrapléjico y personas a las que les iba tan bien con ellos, que habían pedido un préstamo para invertir allí y luego se han visto endeudadas doblemente». El día a día de Carlota no ha sufrido un gran quiebro y ella prefiere tomarse con calma lo ocurrido. «Me arriesgué y perdí», afirma. Que lo asuma no significa que no le haya dolido. «Fue un disgusto, algo que nunca esperé, porque yo, por ejemplo, nunca habría invertido en bolsa o en un fondo de inversión, quería algo sin riesgos. Ahora estoy harta, no sé a quién creer, porque no puedes estar pendiente. Si no, se te va la vida en ello». ¿Piensa que recuperará su dinero algún día? «El dinero que consiga recuperar, cuando eso ocurra, dentro de cinco años o más, me lo tomaré como si me hubiera tocado la lotería... Cuando venga». Lo que pasó no ha hecho temer a esta empleada de un despacho de abogados por el resto de su dinero. «Tengo una cuenta en ING. Porque me hayan estafado una vez, no voy a desconfiar ahora de todo el mundo», sostiene.
FERNANDO CARBAJO
Abogado
«Sientes impotencia, no ves la solución»
Fernando Carbajo, abogado gijonés, no dudó al invertir en Afinsa. Le parecía algo «fiable y sólido». En julio de 2004, abrió un plan de pensiones, «por la rentabilidad más que por nada». El acuerdo estipulaba que en tres años no podría mover su dinero. Le llamaron por teléfono para decirle que la intervención policial estaba saliendo en la tele. «Yo no le di importancia, creía que era algo pasajero, un error, que se solucionaría». Su primera reacción dista mucho de lo que piensa ahora: «Sientes impotencia, no ves la solución y, encima, el Estado va a intentar librarse». Formó junto a otros afectados la Asociación de Consumidores y Usuarios Perjudicados por Afinsa en Asturias (ACUPA). Es su vicepresidente y en el archivador con el rótulo 'Afinsa' que guarda en su despacho tiene las fichas de todos los afectados que acudieron a su asociación en Gijón. «Yo perdí poco, pero en Gijón hay gente que perdió de 25 millones de pesetas para arriba y también que tenía cantidades muy pequeñas y no las ha reclamado», apunta. Fórum Filatélico y Afinsa suman cuatro procesos judiciales abiertos, dos de ellos penales y otros dos mercantiles. Además, los afectados exigen la responsabilidad civil del Estado, porque las empresas operaron sin problemas en el mercado español durante más de 20 años. Fernando afirma que la actividad de su colectivo no ha cesado y el próximo 5 de junio tendrán una reunión informativa a las ocho de la tarde en el Ateneo de La Calzada: «Hay que informar de cómo van las cosas, aunque para cobrar algo habrá que esperar cuatro o cinco años».