Lunes, 21 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

ECONOMÍA

ECONOMÍA
El Banco de España reclama una mayor moderación en el gasto a Estado y autonomías
El instituto emisor advierte de que los presupuestos de 2008 tendrán menores ingresos por el fin del 'boom' inmobiliario y la subida de los tipos
El Banco de España reclama una mayor moderación en el gasto a Estado y autonomías
PISOS. Grúas en la construcción de un edificio de viviendas en Gijón. / CITOULA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El Banco de España ya ha lanzado las primeras alertas sobre una probable desaceleración económica en España, pero no para el presente ejercicio -que, por ahora, incluso mantiene la elevada tasa de crecimiento (4%) con que se cerró 2006-, sino para el próximo año. Por ello, ha advertido tanto al Estado como a las comunidades autónomas de que a la hora de elaborar los presupuestos de 2008 moderen más el gasto, de modo que su aumento se sitúe por debajo del previsto para el producto interior bruto (PIB), algo que no ha ocurrido en los últimos años.

De hecho, el Gobierno ya ha empezado a diseñar sus cuentas con un techo de gasto próximo a los 152.400 millones de euros, lo que supondría un aumento interanual del 6,6%, justo la misma tasa en que se prevé avance el PIB nominal (que incluye la evolución esperada en la inflación). Será la primera piedra de unos presupuestos que tendrán un marcado carácter continuista, incluso en los ingresos, en los que se espera atenuar el efecto reductor de la reforma del impuesto de la renta. A la hora de emplear los fondos públicos, las prioridades serán las mismas que en 2007: productividad y políticas de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación), infraestructuras, inversiones sociales (inmigración y dependencia) y ayuda oficial al desarrollo.

Objetivo más ambicioso

En el Ministerio de Economía y Hacienda defienden como una medida «lógica» que el gasto presupuestario vaya en línea con la evolución de la economía real y no crezca por encima, como ocurrió en los ejercicios anteriores. Pero el Banco de España quiere que vaya incluso un paso más allá y que el aumento sea inferior, lo que daría «margen para establecer objetivos algo más ambiciosos» en el saldo final y permitiría nuevos récords de superávit (en 2006 alcanzó los 17.900 millones de euros, equivalentes al 1,83% del PIB). Las estimaciones del Ejecutivo en este sentido se conocerán a finales de mes, cuando el Consejo de Ministros apruebe el techo de gasto para 2008.

El gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez y su equipo advierten en uno de sus últimos informes que los «buenos» resultados fiscales de los últimos años, si no están cerca de su fin, si al menos perderán a medio plazo gran parte del 'esplendor' actual. Uno de los principales 'carburantes' con los que se nutrían estos ingresos, el 'boom' inmobiliario, perderá bastante intensidad y recordará a muchos su «carácter transitorio como fenómeno extraordinario que es». A ello hay que añadir que la subida progresiva de tipos ha hecho que el potencial de descenso en la carga de intereses esté «prácticamente agotado en el horizonte de previsión, no pudiéndose descartar el inicio de una trayectoria ascendente de los gastos financieros».

Mejorar la gestión

Con este panorama, desde el Banco de España se aconseja a Estado y autonomías, e incluso a ayuntamientos -aunque el control de los presupuestos municipales resulte mucho más complicado- que promuevan, «al mismo tiempo» que evitan «deslizamientos» en su nivel de gasto en relación con el PIB, «ganancias de eficacia en la gestión de determinados servicios públicos». «Ahí radica la posibilidad de obtener recursos adicionales -advierten desde el instituto emisor- para impulsar mejoras en la gestión de los mismos (servicios)». Ya con miras a otros ejercicios, también solicitan que se tenga en cuenta «la presión sobre el gasto público que puede representar el envejecimiento de la población».

En cualquier caso, parece que estas recomendaciones no serán muy seguidas, al menos en las cuentas de 2008. Al ser las últimas de la presente legislatura, los socios nacionalistas del Gobierno intentarán sacar el máximo rédito de ellas, lo que puede dificultar la negociación incluso más que en años anteriores.

La ratificación del techo de gasto, que Congreso y Senado tratarán durante el mes de junio, servirá para probar la fortaleza de esas alianzas, que también será puesta a prueba con las mayores exigencias inversoras de las autonomías (acentuada con las últimas reformas estatutarias) y la reducción notable en los fondos que recibían hasta ahora las comunidades.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS