«Es una satisfacción que se acuerden de uno, ver aquí a todos los amigos... Con los años el ego va desapareciendo un poco, pero podría decir que siento orgullo de todo lo que hice al servicio de los demás y siempre sin cobrar un duro». Así habló el empresario Isaac Vigil, fundador de las perfumerías que llevan su apellido, momentos antes del inicio de Luces de la Ciudad, el programa de promoción cultural patrocinado por EL COMERCIO. Emocionado, el comerciante nacido en El Llano vio junto a su esposa Pilar Cantarino cómo el escenario se llenaba de bailes típicos, trajes asturianos, conocidas melodías y guiños de humor en el salón de actos del Centro Municipal Integrado de Pumarín Gijón Sur.
Arropados por familiares, empleados y amigos, Isaac y Pilar vieron reconocida su trayectoria empresarial, el fruto de su trabajo, y también su calidad humana. En palabras del escritor Paulino Álvarez del Barro, «Isaac es persona de palabra en este mundo tan escaso de ello». Isabel, una de las dependientas de sus perfumerías, habló en nombre de todos los empleados del matrimonio: «Quiero dar las gracias a los jefes y mostrarles nuestro cariño y agradecerles todos los años que hemos pasado a su lado».
Para Chas y Sonia, los hijos de la pareja, Luces de la Ciudad fue la primera oportunidad de «reconocer en público el amor hacia nuestros padres». Con la voz trémula, Chas subrayó «el trabajo y la dedicación» de sus progenitores y quiso destacar la labor desarrollada por Isaac Vigil en el Centro Asturiano de La Habana de Gijón, del que fue presidente entre 1974 y 1991. Isaac admitió que «el centro de Mareo» fue uno de los grandes logros conseguidos por él y sus compañeros del centro. Si algo quedó claro en el homenaje de ayer fue la firmeza del vínculo que une a Isaac y Pilar. «Si yo pudiera, volvería a mi edad después de la Guerra Civil, una guerra que fue insoportable, y después haría absolutamente todo lo que hice hasta el día de hoy. Pero, sobre todo, volvería a casarme a los 22 años con Pilar Cantarino», afirmó Vigil mirando a su esposa.
Gonzalo Mieres recordó que el empresario cumplirá años el día 30 y aprovechó la ocasión para felicitarle con un 'Cumpleaños feliz' tocado por los gaiteros de la Banda de Gaitas Jovellanos.
Actuaciones
Los músicos animaron el escenario de Luces de la Ciudad con un 'Popurrí asturiano' y la 'Jota de Eo'. Por su parte, la Asociación Coros y Danzas Jovellanos repasó el folclore asturiano con una vaqueira del Oriente llamada 'La araña' y un xiringüelo. A la música de la guitarra de Isidro Zoreda se sumó la voz del tenor Tony Valdés, quien llegó al público asistente con los temas 'Campanines de mi aldea' y 'La paxarina'.
El humor corrió a cargo de Arsenio González y Josefina García. Interpretaron una escena costumbrista titulada 'Quién manda en casa', en la que quedó claro que la mujer era la jefa en ese matrimonio.