Agustín Martínez acude a esta sección para criticar una multa: «Sienta mal volver de cenar con tu mujer y encontrarte una multa en el parabrisas del coche. Sienta peor si resulta que el coche, mal aparcado ciertamente por las prisas para llegar a un restaurante, no molestaba a nada ni nadie pasada la medianoche de un día de labor. Me ha ocurrido algua otra vez, de madrugada, en lugares despistados... Ahí están los agentes para impartir justicia con nocturnidad y alevosía. Entiendo perfectamente el afán recaudatorio de la alcaldesa para hacer frente a tanta obra pública y tanto jardín; pero supongo que ella entenderá también que esta vez, a modo de excepción, mi mujer y yo no le votemos, siquiera por agriarnos una bonita cena.