En la Escolanía de Covadonga hay en la actualidad 40 niños de entre 8 y 14 años. Viven allí, estudian allí y aprenden canto y a tocar dos instrumentos. Hasta ahora, cada año el Principado colaboraba con la escolanía mediante ayudas puntuales. Ayer ese compromiso quedó cerrado con la firma de un convenio, que Areces definió como «un escenario de futuro».
Iglesia y Principado realizarán de forma permanente actuaciones conjuntas en los ámbitos educativo y artístico-cultural. La Consejería de Educación se encargará de proporcionar personal y recursos docentes al Aulario Covadonga, ofertar plazas suficientes para escolarizar a los niños de la escolanía en el IES Rey Pelayo y a subvencionar la escuela de música de la escolanía con 12.000 euros.
Según el documento, la escolanía se compromete a cuidar su proyecto educativo y musical, a observar las directrices de la Administración para el Aulario Covadonga, a mantener el edificio, dotarlo de profesorado de música y personal no docente y a proponer el perfil profesional de los educadores de la Escuela Hogar. El abad del Real Sitio, Florentino Hoyos Martínez, mostró su satisfacción con el convenio y recordó que mantener la Escolanía de Covadonga «cuesta unos 60 millones de pesetas al año».
Para Osoro, la labor desempeñada allí es importante, porque «la Iglesia debe tener una obra social» y, además, «Covadonga es un lugar emblemático para todos los asturianos». Muchos de los niños que ingresan en la escolanía tras realizar la pertinente prueba de canto proceden de países latinoamericanos, apuntó el arzobispo. «Tenemos niños de México, Ecuador, Paraguay y Estados Unidos», precisó el abad.
Areces destacó que la ayuda a la escolanía «no es el único proyecto del Principado para llegar al mantenimiento sostenible de un lugar que representa la identidad asturiana» y repasó todos los proyectos puestos en marcha desde el Principado para potenciar el Real Sitio.