Los avances sociales conseguidos en España durante la presente legislatura son un ejemplo a seguir en la Unión Europea (UE), según destacó ayer el presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero . Su discurso triunfalista tuvo lugar ante un foro muy especial, los casi 1.000 delegados que participan en el undécimo congreso de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que se celebra desde el día 21 hasta el 24 en la capital hispalense. No obstante, su balance repleto de éxitos no complació a la mayoría de los asistentes. Muchos sindicalistas echaron de menos el pronunciamiento del jefe del Ejecutivo sobre la naturaleza de la carta de derechos fundamentales, a incluir en el nuevo tratado constitucional de la comunidad europea. La CES apuesta en firme por un documento vinculante para los países miembros.
En el pleno de la segunda sesión del congreso intervino el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, defensor de la moderación salarial, quien lanzo un mensaje tranquilizador ante la subida de los tipos de interés al desterrar posibles catástrofes. En línea con su filosofía aseguró que la estabilidad de precios se traduce en creación de empleo y rechazó que organismos como el que el dirige pretendan destruir el estado de bienestar del viejo continente. Además se mostró partidario de mantener un fluido diálogo social con la CES.