Un librero de Brooklyn, un taxista de Washington, un músico de jazz de Nueva York y un médico de Florida componían la 'banda terrorista' que el gobierno de EE UU se precia de haber desarticulado, sólo que al parecer ninguno de ellos habló nunca con Al-Qaida, sino con un agente del FBI que se hizo pasar por su oficial de reclutamiento. El único que se ha atrevido a defender su suerte ante un jurado fue declarado ayer culpable, tras tres semanas de juicio.
Rafiq Abdus, de 52 años, es, según su abogado Ed Wilford, la última victima de la «erosión de derechos constitucionales sufridos tras el 11-S». Paradójicamente recibirá sentencia el próximo 12 de septiembre, un día después de que se conmemore el sexto aniversario de esos atentado terroristas, y puede ser condenado hasta 30 años de cárcel.
Este médico de Boca Ratón (Florida), nacido y criado en Nueva York, dijo al jurado que no sabía quien era 'sheik Osama', a quien el agente del FBI le hizo jurar lealtad durante una ceremonia trampa que celebró en un piso del Bronx en 2005 y que grabó en vídeo.
Sin conocer el árabe
Abdus dice que su falta de conocimiento del idioma árabe no le permitió entender bien lo que decía el presunto reclutador de Al-Qaida. Alega que sólo creía estar jurando asistencia médica a sus «hermanos» del Islam cuando estuviesen heridos, y consideró el juramento una formalidad árabe.
La plegaria que le hicieron repetir, con muchas dificultades para pronunciar, como demuestra el propio vídeo proyectado en el juicio, le comprometían en realidad a proporcionar atenciones médicas a los yijadistas heridos en el campo de batalla para que pudieran regresar a la lucha en Irak.
En el vídeo que ha aportado el gobierno se oye a Abdus pronunciar mal la palabra Al-Qaida más de una docena de veces.