El alcalde de Ribadesella, José Miranda, recurrirá ante la Audiencia Provincial el último auto en el que se desestima sus alegaciones a la doble imputación en el caso Covarosa. Es decir, el juicio oral contra el alcalde tendrá que esperar a que resuelva esa instancia. «Para el alcalde la justicia corre mucho, pero no tanto como para que me juzguen mañana mismo», señaló el primer edil quien, no obstante, confía en que se resuelva con rapidez y a su favor.
La juez de Cangas desestimó el recurso de reforma interpuesto por Miranda por su imputación en dos presuntos delitos urbanísticos, uno de prevaricación y otro contra la ordenación del territorio. La denuncia se refiere a una licencia que el alcalde concedió a su esposa para rehabilitar un antiguo llagar en la quintana turística que ambos poseen en la finca de El Corberu, en Sardéu, dentro de la Reserva Natural Parcial de Covarosa. Fue una licencia para obras menores, pero según la juez se ejecutaron obras mayores que requerirían ser informadas por la CUOTA.
Miranda aseguró no estar preocupado ante el proceso abierto en su contra. Lo que más le preocupa son las elecciones, «ganar y que sean los ciudadanos de Ribadesella los que me juzguen». El regidor siempre defendió su inocencia ya que las obras se ejecutaron con «absoluto respeto» a la legalidad y con los informes favorables de los técnicos municipales.
Durante su visita a Ribadesella, el presidente del Principado instó al regidor «a dar explicaciones» sobre los hechos que se le imputan y aseguró que el Gobierno está poniendo todos los medios para que «no haya especulación urbanística» en la costa asturiana y que ésta quede preservada de «cualquier fenómeno indeseado».