Asturias no destaca en el panorama nacional en cuanto a disoluciones matrimoniales ni por exceso ni por defecto, pero aun así ha incrementado en un 74% el número de divorcios tramitados el año pasado. De las 2.174 disoluciones matrimoniales registradas en 2005, se ha pasado a las 3.787 de 2006, todo ello debido a la aplicación de la nueva ley del divorcio, más conocida por 'ley del divorcio express', que entró en vigor en julio de 2005 y simplifica el procedimiento para que las parejas puedan divorciarse.
Según un estudio del Instituto de Política Familiar -basado en datos del INE-, el proceso de disolución matrimonial ha sido ascendente en toda España, con subidas vertiginosas en Cataluña, Andalucía, Madrid y Valencia, y más reducidas en La Rioja, Navarra, Cantabria y Extremadura. Entre esos parámetros, Asturias se encuentra en un templado término medio que, no obstante, no evita que su escalada de divorcios haya alcanzado en los tres últimos años un incremento del 489%, al pasar de los 774 de 2003 a los 3.787 de 2006.
Al contrario que los divorcios, que suben paulatinamente año tras año, en 2005 se produjo la primera caída de las separaciones judiciales, que pasaron de 2.223 en 2004 a 1.675 en 2005, año en que se casaron 4.905 parejas. El Instituto Nacional de Estadística no dispone aún de los datos de matrimonios correspondientes a 2006, pero la tendencia hace presumir un ligero incremento.
Para el presidente del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, señaló que los datos de 2006 «presentan un agravamiento sin precedentes de la ruptura familiar».