El Principado quiere adelantar a agosto la apertura de la nueva sede del hogar del pensionista de la zona central de Gijón, que se ubicará en la planta primera del centro comercial San Agustín. Así lo aseguró ayer el viceconsejero de Bienestar Social, Ángel González, durante su visita al actual local de los mayores -un altillo alquilado en la calle de San Bernardo- a los que presentó los planos del proyecto y con los que realizó una visita a las futuras instalaciones.
González les dijo que mañana -por hoy- «llevaremos a la reunión del Consejo de Gobierno la firma del contrato con el centro comercial», con un coste mensual de 11.130 euros y una vigencia inicial de seis años, «aunque la intención es no agotar el plazo».
Una vez formalizado el acuerdo, los plazos dados por González hablan de «hacer las obras entre los meses de junio y julio», para proceder al traslado de todos los materiales «en agosto, cuando ya se podría utilizar el centro». El único servicio que no cumplirá este calendario, explicó el viceconsejero, será, probablemente, «el centro de día, ya que necesita la contratación de unas seis personas de plantilla (formada por psicóloga, terapeuta ocupacional y fisioterapeutas) y esa decisión deberá tomarla el nuevo Gobierno regional que salga de las elecciones del domingo».
1.700 metros cuadrados
Independientemente de los comicios, lo cierto es que el de San Agustín será «el centro de pensionistas más grande de toda Asturias», ya que con sus 1.700 metros cuadrados de superficie «está muy por encima de la media de los que estamos poniendo en marcha ahora, que miden unos mil metros cuadrados», aseguró el viceconsejero.
La transformación de la que fuera bolera del centro comercial en local social de mayores aún no tiene presupuesto cerrado, «ya que falta que nos presenten algunos diseños», pero ya se sabe que sólo la cristalera que hará de puerta de entrada desde las escaleras mecánicas «costará 20.000 euros».
No obstante, el viceconsejero aseguró que el hecho de que el proyecto «sea realizado por el propio equipo técnico de Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA), organismo autónomo del que dependen todos los geriátricos públicos, hace que todo vaya más rápido». La aparejadora de dicho equipo, María Jesús Mira, asistió ayer con González a la presentación del proyecto a los usuarios del centro de mayores y fue la encargada de explicarles la futura distribución.
Así, Mira les indicó que la superficie será divida en tres zonas, todas comunicadas entre sí, y que se dedicarán «una para el centro de día (con capacidad para 30 personas), otra para la Administración y, la tercera y mayor, ubicada en la zona con más visibilidad, para el propio centro de mayores». Los servicios con que contará serán diversos, «como comedor, cafetería, biblioteca, sala de lectura (de 140 metros cuadrados), así como aulas para todo tipo de actividades».
En este punto intervino la directora del centro, Clara Díez, quien recordó que, en la actualidad, «las clases de yoga y tai-chi tuvimos que desplazarlas a un gimnasio privado, ya que en este altillo no teníamos suficiente espacio».
ctuya@elcomerciodigital.com