Ovidio Sánchez entra casi a la carrera por los pasillos de la Junta General, donde se celebra la entrevista con EL COMERCIO. Le sigue un equipo de televisión que graba un programa dedicado a '24 horas con el candidato'. Viene de Pola de Lena, donde ha mantenido una reunión para analizar el programa del Partido Popular en materia de mujer y familia y una rueda de prensa. Una hora después de la fijada para el comienzo de la entrevista tiene una espicha mitin en Perlora, y por la tarde le esperan una reunión con moteros y una concentración contra ETA en Oviedo y sendos mítines en Luanco y Pravia. Una apretadísima agenda que refleja la tremenda importancia que para el candidato popular tienen las elecciones de este domingo. Tras dos intentos frustrados de alcanzar la Presidencia del Principado, es muy posible que esté ante su última oportunidad, aunque él no quiere ni plantearse lo que sucedería en caso de derrota. Al contrario, asegura estar convencido de que esta vez logrará una mayoría suficiente para gobernar, impulsado no sólo por cuestiones de ámbito regional, sino por una actitud del Gobierno central hacia la banda terrorista ETA que el candidato del PP afirma que «indigna» a los asturianos.
-La encuesta de EL COMERCIO le da como ganador de las elecciones, pero sin mayoría absoluta, lo que le dejaría de nuevo sin gobernar.
-Las encuestas tienen interés periodístico, pero lo que queremos nosotros es ganar las elecciones y yo creo que vamos en la buena dirección para conseguirlo, a través de una campaña cercana, del ejemplo de lo que es el PP en el ámbito donde gobierna, como Oviedo, Madrid o Murcia, y también del poso que queda todavía de lo que supuso el Gobierno del Partido Popular, con crecimiento económico y oportunidades. Por tanto, hay un aval de gestión que nos da credibilidad.
-Esos ejemplos que usted cita ya existían en anteriores elecciones autonómicas y no han servido hasta ahora para que el PP ganase en Asturias. ¿Por que esta vez tendría que ser diferente?
-El PP ha hecho un trabajo durante ocho años, primero de recomposición y luego de estabilidad. Y yo creo que en este momento hay un partido de gran unidad, es un momento de explosión y de tremenda solidez. Y eso coincide con que el proyecto de Areces ha envejecido desde hace mucho tiempo: la gente se da cuenta de que esto no conduce a nada, que seguimos siendo la última región del pelotón en España, y esto genera un fuerte agotamiento del propio Areces. Los jóvenes siguen marchando y quejándose; las mujeres siguen sin trabajo y quejándose... y no se trata de corregir esto con políticas alternativas. Que son las que propone el Partido Popular y con las que ha conseguido prestigio en el Gobierno de España: control del gasto público, bajar los impuestos...
-¿Sólo con bajar los impuestos tienen ya la fórmula mágica para acabar con los problemas que mencionaba?
-No se trata de magia. Si controlas el gasto público, bajas los impuestos, terminas las infraestructuras pendientes y polígonos industriales, inviertes en I+D+i y apuestas por la exportación, tienes lo que podríamos llamar un círculo virtuoso que fue un revulsivo en España y va a serlo para Asturias. Se trata de quitar el recargo del impuesto de las gasolinas y el de Sucesiones y Donaciones, y de devolver a su estado natural los que fue subiendo Areces. Todo ello completado con un apoyo a la familia.
-Como primer elemento de esa fórmula ha citado el control del gasto público. En el mitin de la semana pasada en el Auditorio de Oviedo habló de «cerrar los chiringuitos» de la Administración regional. ¿A qué chiringuitos se refería?
-Tómelo como un dato genérico. Todo lo que sea gasto superfluo que se pueda sustituir, nosotros lo vamos a sustituir y dedicarlo a inversión productiva y servicios.
-Pero supongo que se trata de sociedades o instituciones concretas, no de algo genérico. ¿Habla, por ejemplo, de la televisión autonómica?
-La televisión autonómica va a pasar a no costarle ni un euro al Principado.
-¿Cómo? ¿Con su privatización?
-Con su privatización.
-Insisto en pedirle algún ejemplo más. ¿La Sociedad de Servicios del Principado?
-Sí, y etcétera. Todas las sociedades regionales que al final resulta que no hacen nada. A otras habrá que pegarles un cambio radical, como al Idepa, que necesita ser gestionado de otra manera, ya que no está produciendo resultados satisfactorios.
-Pasemos a otro elemento de su fórmula: las infraestructuras. ¿Cómo va a conseguir que se aceleren si las principales dependen del Gobierno central y no es de su mismo color político?
-En primer lugar vamos a hacer las nuestras, las que dependen del Principado. Pero además vamos a mantener una reivindicación permanente ante el Gobierno central. Y en el caso del tramo Unquera-Llanes de la autovía del Cantábrico, la vamos a hacer nosotros para conseguir el adelantamiento de la obra. Ya recuperaremos después lo adelantado de acuerdo con la Administración del Estado. Lo que tenemos es prisa.
-Ustedes repiten el discurso de que el Gobierno del PSOE paraliza y retrasa las obras, pero el discurso socialista es que hay más inversión estatal que nunca en Asturias y que son ellos los que están haciendo las obras, no sólo poniendo primeras piedras o dovelas.
-Ese es el discurso del engaño permanente, porque están paralizando las obras. Ahí están los plazos. Que se miren. La autovía del Cantábrico tenía que acabarse en 2009 y los plazos que maneja ahora el Partido Socialista ya la retrasan a 2012. Por eso nuestro trabajo será muy tenaz y vamos a poner medidas complementarias encima de la mesa. En el caso que le comentaba del Unquera-Llanes, queremos llegar a un acuerdo para empezarlo ya y tenemos fórmulas para ello. Responsabilizándonos nosotros.
-En esta campaña estamos asistiendo a un fuego cruzado de promesas electorales: cada día ofrecen Areces o usted una rebaja de impuestos, una ayuda directa, más suelo industrial que el otro...
-La diferencia está en la credibilidad. Areces tuvo tiempo para haber hecho todo eso en estos ocho años, pero no lo hizo. Y lo que hace ahora es ir detrás de nuestras ideas y salir al día siguiente para ofrecerlas él. De momento va a rebufo. Da sensación de tener muy poca imaginación.
-¿Por qué el elector tendría que creer que el PSOE no va a cumplir esas promesas y el PP sí?
-Porque el PP tiene trayectoria en el cumplimiento de promesas electorales. Gobernó España de forma magnífica, sacó la alta velocidad, la autovía del Cantábrico que Borrell quería hacer como vía rápida, como el tramo Gijón-Villaviciosa. ¿Y quién hizo el Onzonilla-Benavente?
-Les critican que hablen mucho de cuestiones nacionales, sobre todo el terrorismo, en la campaña de unas elecciones que son locales y autonómicas.
-Las elecciones siempre son totales. Cuando hay elecciones en cualquier comunidad autónoma del 151, inmediatamente se trasladan sus efectos al ámbito nacional. ¿Y qué quieren decir, que Asturias es indiferente a los temas del terrorismo? ¿Es que los asturianos no se indignan cuando ven al asesino De Juana Chaos por la calle? Se indignan los del PP, los del PSOE y todos los asturianos. Y eso se vota también en estas elecciones: la gente puede plasmar también con su papeleta si quiere que De Juana esté en la calle, que los terroristas estén dirigiendo la política municipal en el País Vasco, o que Zapatero se muestre como un presidente extremadamente débil al que se puede presionar y chantajear. Eso nos lo están haciendo a todos los españoles. Y en Asturias hay muchas víctimas del terrorismo y no podemos ser insensibles a su dolor.
-Otro aspecto que Areces critica de su campaña es que dice que ustedes preconizan la abstención.
-Eso es un disparate. Lo único que denota es una gran inseguridad por su parte. Con esa inseguridad no se puede ser presidente.
-¿Qué hará después de las elecciones si vuelve a quedarse sin gobernar?
-Ese escenario ya lo veremos al día siguiente. No me interesa ni creo que les interese a los asturianos.