El que iba a ser el principal acto de campaña del Partido Popular en Gijón se quedó ayer sin el que iba a ser su protagonista, el ex presidente del Gobierno José María Aznar. El avión en el que viajaba desde Madrid no pudo aterrizar en el aeropuerto de Asturias por culpa de la niebla y eso sirvió a los dirigentes regionales del PP que participaron en el mitin para cargar contra el Gobierno central, al que responsabilizaron de los fallos en el sistema antiniebla. «Lo que hizo la ministra de Fomento con una instalación que puso en servicio el día 10 de mayo fue una auténtica chapuza», denunció la diputada Alicia Castro Masaveu.
La parlamentaria nacional afirmó que «alguien tiene que asumir las responsabilidades de la situación en la que se encuentra el aeropuerto de Asturias», ya que, en su opinión, los problemas que sufre no se deben a la falta de un equipo técnico adecuado: «Tenemos el mejor sistema antiniebla que existe en la Unión Europea», dijo, pero «hace falta hacer unas adaptaciones» que no se realizan por la falta de compromiso del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, que «no quiere darle a Asturias lo que es de justicia».
«La niebla y otras cuestiones que tienen mucho que ver con el Gobierno de Zapatero han impedido que el que fue el mejor presidente de España estuviera aquí», aseguró, por su parte, la candidata popular a la Alcaldía de Gijón, Pilar Fernández Pardo. El tercer interviniente en el acto de ayer, el presidente regional del partido y aspirante a la Presidencia del Principado, Ovidio Sánchez, no incidió en las críticas al Ejecutivo nacional, pero sí ironizó con la rápida reacción que se había producido por parte de Vicente Álvarez Areces para culpar al ex ministro Francisco Álvarez-Cascos de la situación del aeropuerto. «Fijaos qué nerviosos estarán», espetó Sánchez cuando comentó las palabras del presidente del Principado, y auguró que «van a estar atacándonos permanentemente hasta el día 27, pero vamos a ganar las elecciones».
Se notó la ausencia
Lo cierto es que, al margen de que diese un nuevo argumento de crítica contra el PSOE, la ausencia de Aznar provocó que el mitin del Palacio de Deportes de Gijón -al que acudieron unas 2.500 personas, según el PP- resultase un tanto falto de fuelle, sobre todo después de que el ex presidente se hubiese convertido en el personaje político del día por sus declaraciones en las que afirmó que no votar al PP suponía darle un voto a ETA. No es que las palabras de Castro Masaveu, improvisada participante en el acto de ayer, resultasen más suaves que las del ausente, pero no cuentan con el efecto amplificador que encuentran este tipo de manifestaciones de Aznar.
Así las cosas, Ovidio Sánchez se convirtió en el orador principal del mitin. Y aunque no le costó excesivo trabajo arrancar grandes ovaciones de un público que -como suele suceder en este tipo de eventos- estaba entregado de antemano, tampoco pronunció un discurso destinado a enfervorizar a la concurrencia. Su mayor parte estuvo dedicada a repasar las principales propuestas del programa electoral con el que pretende dar «un giro radical a la situación de Asturias». Eso sí, salpicándolas de críticas a Areces, del que dijo que «perdió su oportunidad» y que «su ciclo ha llegado a su fin».
El candidato popular se dirigió de manera especial a los jóvenes, a los que prometió «una Asturias de oportunidades» para que «ninguno tenga que verse obligado a abandonar esta tierra» en busca de trabajo. «Cuando marchan los jóvenes perdemos mil ideas en cada uno de ellos, perdemos su energía, su empuje. No podemos permitirlo», dijo. Y de los más jóvenes pasó a los mayores, recordando el plan de instalación de ascensores que su partido promete para dotar de elevador a «50.000 viviendas donde vive gente mayor que no puede acceder ni al segundo piso».
Como viene haciendo a lo largo de toda la campaña, Sánchez explicó que la solución para que «nuestra región pueda competir con las mejores» pasa por el crecimiento económico, y repasó las medidas con las que se propone conseguirlo. Entre ellas, la bajada de impuestos, porque «cuando la sociedad tiene más dinero lo administra mejor y las empresas lo invierten más», creando más puestos de trabajo y más cotizantes.
Junto a la menor presión fiscal, ofreció controlar el gasto público, «cerrando todos los chiringuitos del PSOE», y hacer que Asturias tenga «una educación de excelencia», con gratuidad desde los cero a los dieciocho años y bilingüismo desde los tres.
A favor de las víctimas
Pero no todo fue programa en la intervención del líder de los populares asturianos. Sin llegar a declaraciones tan contundentes como la del día anterior de Aznar, sí que aprovechó para recordar la vinculación entre la cita con las urnas del domingo y la política antiterrorista: «Sabemos que son elecciones locales y regionales, pero también sabemos que con estas elecciones se envía una señal al Gobierno de España, al Gobierno que claudica ante ETA», afirmó.
En este sentido, aseguró que cuando se vota al PP no sólo se hace para que Pilar Fernández Pardo sea alcaldesa de Gijón o él mismo presidente del Principado, sino que «también vais a votar a favor de las víctimas del terrorismo; vais a votar contra la libertad del asesino De Juana Chaos; vais a votar contra la permisividad de que ETA y sus secuaces estén en estas elecciones».