-¿Son su mujer y sus hijos sus asesores de imagen durante la campaña, como dijo en este periódico Fernando Goñi?
-Son mis asesores fundamentales, de imagen y de todo. Es un buen ambiente y me ayuda mucho. Mis hijos tienen 23 y 21 años, opinan sobre todo y me interesa mucho. Y la de mi mujer es fundamental, tiene gustos que coinciden con los de la mayoría de la gente.
-Además de pedirles opinión, ¿comparten otras actividades? Por ejemplo, ¿cuándo fue por última vez al cine con su mujer y sus hijos?
-Hace mucho, somos más de ver películas en casa.
-Y por aquello de facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral, ¿se encarga de alguna tarea doméstica?
-Mi función es el desayuno. Hago el desayuno y, algunas veces, la comida. Pero es un desayuno serio, ¿eh?, no un simple café. Yo desayuno fuerte, es la comida que más me gusta del día.
-¿Qué va a hacer el primer día libre que tenga después de las elecciones?
-Ponerme a trabajar con los que van a ser mis consejeros. Creo que no voy a tener ningún día libre: Asturias tiene prisa, y tenemos que tomar decisiones desde el primer minuto, como quitar el recargo del impuesto de las gasolinas.
-Para asistir a un espectáculo deportivo, ¿prefiere El Molinón o el Carlos Tartiere?
-En el fútbol estamos en un mal momento en Asturias. Quitando los dos últimos partidos del Sporting, la verdad es que fue una Liga agónica. Y el Oviedo en Tercera, imagínese. Me va a bajar hasta el Titánico.
-¿Deduzco que, de quedarse con uno, prefiere al equipo de Laviana.
-El equipo de mis amores, de crío, es el Titánico. Pero lo bonito era cuando el Sporting y el Oviedo estaban en Primera. Creo que no lo valorábamos, que empezábamos a considerar que aquello iba a ser para siempre. Pero vamos a ser optimistas, porque el cambio radical que vamos a darle a Asturias se va a notar en todas las actividades. Esperemos que en el fútbol también y que pueda salir del mal momento que atraviesa.
-No le voy a preguntar lo que cuesta un café, porque ya le ha dado tiempo a todos los políticos a aprenderlo desde la famosa comparecencia de Zapatero en televisión. Pero, ¿cuánto hace que no paga personalmente un café?
-Muchísimo, no soy de tomar café. Soy más de tomar sidra.
-¿Con quién de sus rivales aspirantes a la Presidencia del Principado preferiría tomarse una sidrina?
-Yo la tomaría con todos. No sé si ellos son gente de este tipo de gustos, pero la sidra no tiene adversarios, y mucho menos enemigos. Siempre fue una bebida de mucha unión.
-¿Eso quiere decir que, si necesitase el voto de Sergio Marqués para gobernar el Principado, el pacto podría comenzar por la sidra?
-No sería mal sitio para negociar un pacto, una sidrería.