La sección sindical de UGT en el Ayuntamiento acusó ayer al concejal de Empleo, Agustín Iglesias Caunedo, de ser el «ideólogo» político de la «estrategia» del equipo de gobierno para «anular a cualquier sindicato que no se pliegue a sus intereses».
En un comunicado de prensa,
el sindicato asegura que José Agustín Cuervas-Mons es, «desde hace un tiempo», concejal «virtual» de Personal y centra sus críticas en Iglesias Caunedo y en el jefe de Prensa y delegado por STAO, Rodolfo Sánchez, a quien acusa de ser el brazo sindical del plan para reducir a la impotencia a los sindicatos críticos.
Según el relato de UGT, el primer paso del plan fue no permitir la entrada en el Consejo de Igualdad a las centrales mayoritarias, justo al revés de lo que se había hecho con el de Medio Ambiente. «Continuaron imponiendo un reglamento de la mesa general de negociación, que expulsó de la misma al sindicato CSI, y fijó el número de miembros de la misma para «dejar en minoría» a UGT y CC OO, «cuando la ley permite cualquier otro tipo de composición».
Por su parte, los sindicatos mayoritarios en la mesa, STAO y SAS, ofrecieron ayer una rueda de prensa conjunta en la que justificaron la firma del acuerdo laboral presentado en Santa Rita, «que no es final, sino un pasa más», según expresó Alberto de Miguel (SAS). La presidenta del Comité de Empresa, que con 13 delegados representa a 521 trabajadores (86 fijos) Camino Suárez (STAO) lamentó el «enfrentamiento sindical» y quiso «abrir las puertas» a un entendimiento. Eso sí, fue muy crítica con UGT y CC OO, a quienes acusó de firmar «las condiciones miserables» de los trabajadores de las escuelas infantiles de 0 a 3 años.
«Los que critican el acuerdo, lo único que están es en campaña electoral», afirmó. «Detrás de nosotros no está el PP, ni ningún partido, cosa que no pueden decir otros», concluyó.
Ambos sindicatos defendieron que en Santa Rita tengan la misma consideración el Comité de Empresa y la Junta de Personal.