Los más de 25.000 vehículos que cada día se mueven desde la comarca del Nalón al resto de Asturias circularon ayer, desde las diez y media de la mañana, por un nuevo tramo de cerca de 2 kilómetros del desdoblamiento del corredor, entre los distritos langreanos de Lada y Riaño. Lo que supone que la salida y la entrada a la cuenca del Nalón se haga a través de autopista, excepto unos 450 metros cercanos a Sama para los que habrá que esperar al menos mes y medio debido a problemas técnicos en la carretera denominada subida a Santo Emiliano, a la que se han de coger 3,5 metros para afrontar el desdoblamiento final.
Un tramo que ha costado más de dos años de obras y diez millones de euros por kilómetro, pero que para los usuarios significa algo más. Así, Juan Martínez, vecino de Blimea y que cada día se traslada a trabajar a Gijón, afirmaba ayer: «Podré dormir casi media hora más ya que desde que comenzaron las obras teníamos que madrugar más para paliar lo que se perdía en el desvío de Lada».
Unas retenciones que en más de una ocasión colapsaban el concejo de Langreo convirtiéndose en una trampa para los conductores que trataban de buscar sin éxito rutas alternativas dentro de las distintas localidades. Esto ha supuesto que la mayoría de los conductores aprobasen la puesta en servicio de ayer, a pesar de ser parcial. «Ya que está hecha lo normal es que nos dejen pasar por ella», afirmaba Beatriz Sánchez, de San Martín del Rey Aurelio, tras estrenar el nuevo tramo de vuelta a su domicilio desde su trabajo en Oviedo. «Es increíble, se gana mucho tiempo y es muy segura», añadía.
Una apreciación más futurista la daba el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, quien afirmó, durante la puesta en servicio, que «es el primer tramo de la AS-III, que esperamos continuar en breve con el desdoblamiento de los túneles de Riaño». Un proyecto que cuenta con el respaldo de los sindicatos mineros.
Como último recuerdo, hacia las siete y media de la mañana de ayer, con motivo de los últimos retoques, se produjeron caravanas de más de dos kilómetros que además colapsaron el distrito de La Felguera. Todo parece indicar que ya comienza a ser un vago recuerdo.