La construcción de nuevos espacios para la dinamización turística del Occidente es una constante en todos los concejos de la comarca. Y es que, los representantes municipales, conocen el potencial de su territorio para atraer a los turistas más exigentes de dentro y fuera del país.
Castropol es de esos concejos que lucha por alcanzar uno de los primeros puestos en cuanto a recepción de turistas. Por eso, además de promocionar los espacios de los que ya dispone, aborda nuevos proyectos turísticos, que satisfarán las necesidades y demandas de muchos visitantes.
Es el caso de la propuesta que se prevé realizar en el monte Pousadoiro, iniciativa que, en las últimas semanas, ha merecido varias reuniones entre el alcalde castropolense, José Ángel Pérez, y técnicos del Principado. Esos encuentros se han dedicado a encaminar la inversión prevista para este año, que oscila entre los 120.000 y los 150.000 euros.
El proyecto impulsado por el gobierno local contiene diversas líneas de promoción turística. Entre ellas, la recreación de un «bosque atlántico», que irá aparejado a un aula de interpretación de la naturaleza. La idea, explicó Pérez, es «hacer una pequeña o gran plantación, según el espacio y el dinero del que dispongamos, juntando numerosas especies de árboles autóctonos, habituales en un bosque alimentado por el océano atlántico».
La finalidad de esta propuesta es claramente educativa. No obstante, el Consistorio no se ha querido olvidar de los nuevos reclamos de los visitantes y de las viejas necesidades de sus vecinos. Por eso, el proyecto para la puesta en valor del Pousadoiro, contempla el acondicionamiento de dos circuitos para la práctica de deportes de motor y el descenso en bicicleta. a lo que se unirá la creación de un espacio para la marcha. Parte del espacio del Pousadoiro se reservará para un coto intensivo de caza y para el servicio de pasto a los ganaderos de la zona.
Mirador
Este proyecto, que se ejecutará en varias fases, echó a andar con la habilitación del mirador del Pousadoiro, desde donde se abarca toda la costa castropolense. No obstante, el alcalde sostiene que aún queda mucho por hacer ahí, y prevé el acondicionamiento de un área de descanso, a la que hay que acercar canales de agua potable y otros equipamientos que permitan disfrutar de una buena vista al mar.