Sábado, 26 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

POLÍTICA

TIENDA DE CAMPAÑA
Blanco o de color
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Pensar es importante o por lo menos no queda más remedio. Ya se sabe que si no se corre el riesgo hasta de morirse, de desaparecer. De no existir, que decía el filósofo sin saber que su máxima iba a convertirse en las únicas palabras que recordaríamos en latín los que un día elegimos entre Ciencias o Letras. Está el 'cogito ergo sum' de Descartes y el 'rosa rosae' en la pizarra. Punto. Reflexionar ya es otra cosa.

Reflexionar es un coñazo, con perdón, porque reflexionar es darle vueltas y vueltas a lo mismo. Y eso no lleva a ninguna parte. Y encima da dolor de cabeza y de estómago. Y además tiene un peligro serio, porque reflexión es darle vueltas a lo mismo pero también implica un posible cambio de dirección, que se lo pregunten a las ondas luminosas y al arcoiris.

Los propios políticos reconocen en la intimidad, cuando hablan de verdad, algunos incluso hasta en catalán y otros en el asturiano de sus respectivas güelas, que son conscientes de que en dos semanas, por más que insistan, no va a convencer a nadie de nada de lo que no le hayan convencido en cuatro años. Ellos reparten folletos, se colocan en chapas, se tunean en furgonetas y se nos plantan en vallas, pero saben, aunque no lo digan nada más que en la intimidad, que es tan difícil cambiar de voto como de equipo de fútbol. Aunque cada cuatro años se vote a uno distinto.

Nadie conoce a nadie que se haya leído un programa electoral entero, ni siquiera a un político, porque los programas electorales son como los prospectos de las medicinas o la letra pequeña de los seguros de vida, que si los miras detenidamente te vuelves loco. E hipocondriaco.

Así que hoy es sábado de reflexión y la única reflexión posible a estas alturas es elegir entre vermú blanco o de color, patatas o aceitunas. Entre playa, montaña o sofá. Y, en este último caso, entre 'Indiana Jones y el arca perdida' o 'La Última cruzada', entre un novelón de Corín Tellado -que tiene 4.000- y 'La crítica de la razón pura' de Descartes. Lo importante sigue siendo lo importante. Aquí y en Pénjamo. Salú.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS