Sábado, 26 de mayo de 2007
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POLÍTICA

27M
Zapatero insta a acudir a las urnas para que «los populares aprendan de una vez por qué perdieron las elecciones»
«Una cosa es trabajar por España y otra gritar por ella, que es lo que hacen algunos», reprochó en León al PP «Rajoy es el profeta del pesimismo», proclama el líder de los socialistas
Zapatero insta a acudir a las urnas para que «los populares aprendan de una vez por qué perdieron las elecciones»
CONVENCIDO. Zapatero con una camiseta de apoyo al candidato en León en el mitin celebrado ayer. / EFE
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LOS DATOS
Lugar: Palacio de Deportes de León.

Asistentes: 6.000.

Oradores: Francisco Fernández, candidato a la Alcaldía de León; Ángel Villalba, candidato a la presidencia de Castilla y León, y José Luis Rodríguez Zapatero.

Clave: el jefe del Ejecutivo cree que sólo vence unos comicios quien es capaz de generar ilusión.

Incidentes: ninguno.

Gobierno de la ciudad: Mario Amilivia (PP).

Gobierno de la comunidad: Juan Vicente Herrera (PP).

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José Luis Rodríguez Zapatero se la jugó a su carta talismán: el optimismo. Es fácil oír decir al presidente del Gobierno que si uno gana las elecciones no es tanto por lo que ha hecho como por su capacidad de generar expectativas. En el cierre de campaña, puso su teoría a prueba. Su último mensaje fue dirigido a aquellos que desean tener fe en el futuro y que huyen de la España en declive que pintan el PP y su líder, al que llamó «profeta del pesimismo». «El pesimismo nunca ha creado un solo puesto de trabajo; el pesimismo es retroceso, pero Rajoy -dijo- no nos va a contagiar».

Al jefe del Ejecutivo se le ha atribuido siempre en los círculos periodísticos y políticos eso que los castizos llaman 'potra' y los más finos 'baraka'. Con esa suerte, dicen, es como llegó donde ha llegado, como ganó contra todo pronóstico el Congreso del PSOE frente a José Bono y como, contra todo sondeo, ocupó La Moncloa en 2004. Sus detractores sostienen que tras ese 'halo divino', no hay proyecto. Incluso alguno de sus colaboradores -como el ex director de Información Internacional de La Moncloa, Javier Valenzuela, en un libro reciente- le ha acusado de vivir en la improvisación permanente y de fiarlo todo a esa supuesta fortuna. Pero él cree que la mentalidad positiva es su mejor baza.

Aún así, para callar la boca a los críticos y no exigir fe ciega a los suyos, ofreció datos. «Puedo comparecer en esta campaña, como lo haré en la de las elecciones generales que también ganaremos -auguró-, con la tranquilidad de poder decir que España está más fuerte que nunca, que crea más empleo que nunca y que amplía derechos para que haya más igualdad para los ciudadanos que tienen más necesidades», dijo.

Sus palabras resonaron con fuerza en el Palacio de Deportes de León, el lugar escogido para dar el primer carpetazo a una campaña electoral en la que Rodríguez Zapatero se volcado de lleno. En quince días ha recorrido más de 16.300 kilómetros, probablemente más que ningún otro presidente del Gobierno en unos comicios municipales y autonómicos. Sólo José María Aznar hizo algo semejante en 2003. Entonces, el líder del PP recorrió España para tratar de contrarrestar el desgaste provocado por la guerra de Irak y la catástrofe del 'Prestige'.

Ahora el gran debate nacional se centra en la política antiterrorista del Gobierno, sobre la que Zapatero apenas ha hablado. Los socialistas aseguran que no da ni quita votos y explican la implicación del presidente del Gobierno se debe a la importancia de movilizar al electorado de izquierdas, tradicionalmente abstencionista en estas contiendas.

Antes de partir hacia Madrid, donde celebró, esta vez sí, su último mitin junto al candidato a la comunidad, Rafael Simancas, y al Ayuntamiento, Miguel Sebastián, trató de persuadir a los más apáticos de que su voto es necesario para que el PP «aprenda de una vez por qué perdió las elecciones» en 2004. El jefe del Ejecutivo acusó al primer partido de la oposición de «contar cuentos», de sembrar el miedo y de generar crispación con mentiras. Recordó las manifestaciones cuando se aprobó el matrimonio homosexual y defendió que nadie ha hecho más políticas para la familia que su Gobierno con la ley de igualdad. «Una cosa es trabajar por España y otra gritar por España, que es lo que hacen algunos», reprochó. españa

 
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