La fiesta asturiana comenzó ayer en las gradas del circuito urbano de Montecarlo. Entre otros hasta el Principado monegasco se desplazó la Peña Fórmula-1 de Oviedo, cuyos integrantes disfrutaron con la 'pole' de Fernando Alonso.
Quien no estaba tan contento era el ex patrón del asturiano. Al término de la sesión de clasificación Flavio Briatore, italiano de sangre caliente, escenificó la rabia contenida de Renault. Pasó un dedo por su gaznate, en gesto de pirata corta-cuellos, cerca del garaje de Red Bull donde descansaba David Coulthard. El escocés fue sancionado por los comisarios por obstaculizar a Kovalainen cuando éste daba su mejor vuelta en pos del tiempo que debía clasificarle. Claramente cerró al finlandés de Renault.