UNA vez más se produjo la derrota del Sporting lejos de El Molinón bajo la dirección del madrileño Hevia Obras. Aunque, del mismo modo, hay que reconocer que en esta ocasión no influyó para nada en el resultado final.
Javi Fuego reclamó, en el minuto 37, un posible derribo dentro del área por parte de David García, aunque no tenía razón el futbolista poleso. Sin embargo, el colegiado sí señalizó una pena máxima, en el minuto 61, a favor del Sporting, la segunda de toda la temporada. Ione, que no fue amonestado por esta acción, derribó a Congo, una acción que fue muy protestada por los jugadores amarillos y que fue bastante dudosa. Javi Fuego tuvo que repetir el lanzamiento por la entrada de jugadores en el área antes de tiempo.
Hevia Obras debió emplearse más a fondo con un problema ya habitual, las pérdidas de tiempo, tanto por parte de los jugadores locales como por los niños recogepelotas, desaparecidos en la segunda mitad. Aunque, también es cierto, el madrileño añadió cinco minutos al tiempo reglamentario. Como dato anecdótico pasará la segunda amonestación a Andreu, que le supuso la expulsión, pero que fue posterior a su cambio, lo cual evitó que el Sporting se quedara con diez.