El Real Madrid resuelve otra final ante un duro Deportivo  ACLAMADO. El Bernabéu se rindió ante Beckham. / EFE | | Imprimir Enviar | | | Real Madrid: Casillas, Torres, Ramos, Cannavaro, Roberto Carlos (Cicinho, m. 88), Diarra, Gago, Beckham, Raúl, Robinho (Guti, m. 76) y Van Nistelrooy (Higuaín, m. 89).
Deportivo: Aouate, Coloccini, Lopo, Andrade, Capdevila, Estoyanoff (Bodipo, m. 61), Sergio (Verdú, m. 78), De Guzmán, Cristian, Juan Rodríguez y Arizmendi (Barragán, m. 85).
Goles:1-0: minuto 28, Ramos. 1-1, minuto 54, Capdevila. 2-1: minuto 57, Raúl. 3-1: minuto 74, Van Nistelrooy.
Árbitro: Fernández Borbalán (Comité Andaluz). Mostró amarilla a Beckham, Cristian, Estoyanoff, De Guzmán y a Coloccini | |
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La inmensa calidad en los centros de Beckham -el inglés es un tesoro para el Madrid desde que Capello le perdonó firmar por Los Ángeles Galaxy-, la brega de Raúl, un regalo arbitral en el primer gol y el oportunismo de Van Nistelrooy, mantienen al corajudo Real Madrid como líder por tercera semana consecutiva. Sufrieron los blancos ante un duro Deportivo que, en caso de haber luchado todos los partidos así, ahora estaría agonizante o peleando por Europa.
Con criterios más propios de la épica que del fútbol, el Madrid resolvió otra final y ya sólo le quedan dos, la de Zaragoza y el cierre de curso ante el Mallorca en un Bernabéu donde ya acumula seis triunfos consecutivos, los mismos que ha encarrilado en esta Liga loca desde que tropezó en Santander. No hizo un gran fútbol, tampoco dispuso de muchas ocasiones, volvió a complicarse la vida cuando ganaba, pero tuvo una pegada inmensa y una capacidad de respuesta extraordinaria. Cada centro del inglés, era más de medio gol.
Desde el arranque se comprobó que los gallegos no iban a regalar nada. Por una cuestión de orgullo, de profesionalidad, de bemoles o los malpensados dirán que de primas, el caso es que los de Caparrós plantearon un partido de batalla. Querían un duelo recio, duro, de rompe y rasga. Salieron con una fuerte presión arriba, dispuestos a que no recibiera Gago y a que el Madrid no pudiera sacarla jugada desde atrás.
Incluso, a los de Capello les tocó remar río arriba. Pero se pusieron manos a la obra y, en tres minutos, recuperaron la ventaja. Bastó otro centro extraordinario del inglés y la cabeza de Raúl, amén de un grave error de concentración, para estallar de júbilo. El Depor no se rendía, pero al final el Madrid fue más certero. 3 1
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