El primero de los jugadores que supo que no iba a seguir en el Avilés, Roberto Murias, ya tiene decidido su destino inmediato: el Ceares. Así se confirmaría su retorno al equipo de La Cruz, del que llegó hace tres campañas al Avilés.
El futbolista lucense afincado en Gijón tenía otras opciones, como la del Ribadesella, pero ha decidido ingresar en un equipo sin demasiadas presiones. Roberto está inmerso en sus exámenes para ingresar en la Policía Local de Avilés y si consigue su meta dará el paso de dejar el fútbol en segundo plano, aunque seguirá luciendo su calidad en el Ceares.