ANTES de enunciar otras variadas disparidades entre ambos personajes, comenzaré por la más abismal: uno es de Gijón y el otro de Oviedo, con el agravante de que son fidelísimos hinchas de los equipos balompédicos respectivos.
En el ámbito político están poco centrados, y sus preferencias se inclinan a derecha o izquierda. Omnívoro uno y vegetariano el otro. Fumador y no fumador. Ateo y creyente. Gordo y flaco... En fin, como podría continuarse con la retahíla de diferencias durante varias columnas, mejor las resumo en la circunstancia de que los especímenes hasta ahora anónimos son furibundos practicantes entre ellos de un lema bastante común en las tertulias de chigre:
«De qué se trata aquí, que yo me opongo».
Y es que al poeta y rapsoda Monchu el Liras y al cantante Pixín el Rapero sólo les une la querencia compulsiva por las rimas y el afán por enfrentarse en duelos rimados atañentes a cuestiones en las que son discrepantes, o sea, sobre cualquier asunto.
En esta oportunidad, el enfrentamiento aconteció por un tema tan baladí como el que el primero de los mentados se pirra por las mujeres pequeñitas, mientras que el segundo se inclina por las que son altas y delgadas como su madre (pero, eso sí, que no tengan bigote como su padre).
Abre el fuego Monchu:
-Es la mujer pequeña, amada mía, / lo mismo que el soneto en poesía: / la diminuta arca / que encierra la grandeza de un Petrarca, / un pequeño poema / que a veces es la perfección suprema / y es el cáliz divino / donde ofrece el poeta el mejor vino.
-So hortera, quita p'allá. / A mí dame una espiga, / que sea tierna y delicada / y juegue en la NBA. / Que la tenga que escalar / poquito a poco, por trechos, / y pararme a descansar / en su pubis, en sus pechos.
-Es la mayor ventura / amar a una mujer en miniatura. / Para besar su frente / hay que inclinarse reverentemente, / y el transporte amoroso / resulta más galante y más gracioso.
-Que me saque la cabeza / también en lo literal / afronto con entereza. / ¿O acasu no ye normal, / siendo como ye más lista, / además de inteligente? / Y aunque en el asuntu insista: / llarga ye de cuerpu y mente...
(Otro día que pille al lector desprevenido, le endilgaré el resto del duelo).