Domingo, 27 de mayo de 2007
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GIJÓN

ÁNGEL NORIEGA VÁZQUEZ DECANO DEL COLEGIO OFICIAL DE ARQUITECTOS DE ASTURIAS
«El medio de transporte más moderno y que mejor se integra en la ciudad es el tranvía»
«En el proyecto del metrotrén echo de menos alguna propuesta más de intercambiadores modales» «Hay que simplificar la elaboración de los planes generales»
«El medio de transporte más moderno y que mejor se integra en la ciudad es el tranvía»
FUTURO. Ángel Noriega, en las escaleras de Colegio de Arquitectos, afronta tres años más como decano, con mucho trabajo por hacer. / LUIS SEVILLA
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PERSONAL

PERSONAL
Nació en Langreo, en 1953

Estudió Arquitectura Técnica en Burgos y Superior en Madrid, además de cursos de planeamiento, gestión y disciplina urbanística.

Ejerció en Madrid, primero libremente y después en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

Regresó a Asturias en el año 1992.

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Aún no ha tomado posesión, pero ya sabe que seguirá siendo decano del Colegio de Arquitectos de Asturias los próximos tres años. Ángel Noriega llegó al cargo con la intención de cambiar algunas cosas. Conseguido el primer objetivo, en los próximos años será la voz de un colectivo que se enfrenta a grandes cambios, internos de la profesión, y externos: Gijón y toda Asturias dibujan grandes proyectos arquitectónicos y urbanísticos. Consciente de todo ello, Noriega reflexiona sobre estas cuestiones.

-Ante todo, enhorabuena por su reelección. Pretendía cambiar el rumbo de la entidad. ¿Lo ha conseguido?

-Un mandato de dos años se hace corto, y lo que me animó a presentarme de nuevo fue que miembros de la anterior junta me mostraron su interés y su apoyo, porque consideraban que este mandato había sido insuficiente. En el anterior, abordamos las cuestiones que yo consideraba los mínimos, como la adecuación del marco legal, el cambio de los estatutos, la cuestión de las sedes... La nueva de Oviedo abrirá en otoño, y el resto está solucionado. Hemos disfrutado de un clima tranquilo para trabajar.

-¿Ha logrado entonces la paz social que se marcó como objetivo?

-Creo que había que suturar ciertas diferencias y seguimos trabajando en esa línea. De hecho, en esta candidatura va gente de juntas anteriores.

-Habla de cuestiones conseguidas, y ¿próximos retos?

-Por un lado, vamos a crear grupos de trabajo, comisiones específicas. Por otro, el ejercicio de la profesión va a sufrir algunos cambios más o menos traumáticos, como la aplicación del código técnico de edificación, del que faltan documentos básicos, como el del ruido. Hay que prestar atención a la formación permanente; el marco legal cambia de forma constante... También queremos que el Colegio tenga una mayor participación en la vida pública. Hay muchos frentes en los que trabajar. Y estoy ilusionado por esta coincidencia de nuevo mandato aquí y en las Administraciones. Se abre la oportunidad de establecer el marco para trabajos y objetivos comunes.

-Quizás uno de esos trabajos sea el plan del área central de Asturias. ¿Es la solución para la zona?

-Es una solución compleja y llevará su tiempo. Se trata de poner en relación grandes unidades ahora aisladas entre sí. He valorado siempre el plan de forma muy positiva, sobre todo porque conlleva una serie de propuestas que son las que hacen creíble el proyecto, cuando se baja a determinadas concreciones. Por el momento se ha puesto imagen a soluciones genéricas, para que la ciudadanía vaya conociendo el plan. Lo fundamental ahora es iniciar la tramitación.

-Algunas voces de Gijón están en desacuerdo con el hecho de que la ciudad quede fuera de este plan.

-No es que Gijón quede al margen. Las directrices entendían que había que dar un contenido más preciso al espacio central. Para ello se marcan hasta diez grandes proyectos y políticas sectoriales para dar una nueva centralidad a Llanera, Siero y Oviedo. Gijón aparecerá contemplada en otros grandes proyectos, como el eje industrial y portuario. No me preocuparía excesivamente. El plan se circunscribe ahí para que los objetivos estén muy claros, y creo que va por el buen camino.

-De todas esas propuestas que contempla el plan, ¿cuál debería ser necesariamente la primera?

-Todo lo que sea responsabilidad del Principado, para articular el territorio. Eso establecerá las bases del próximo capítulo, el de las actuaciones concretas, tanto públicas como privadas.

-Y, antes que nada, contar con la colaboración de los ayuntamientos, supongo.

-Absolutamente. Los planes territoriales son muy importantes en este sentido, porque revisan las actuaciones en el plano supramunicipal, sin olvidar lo que sea competencia de cada Ayuntamiento.

-Una de las propuestas es la del tranvía, que usted ha defendido.

-Sí, me parece un medio de transporte ideal, aunque ideal no hay nada. Lo necesario en materia de transporte es la coordinación de todos los medios. Tengo que decir que manejo ciertos datos, pero no soy ningún especialista en este ámbito. En este sentido, en el metrotrén echo de menos más propuestas de intercambiadores modales, que son la forma más eficaz de ordenar el transporte público. Sigo reivindicando todos los medios de transporte, pero especialmente el que ahora no tenemos, el tranvía, porque es el que completa la red.

-Entonces, ¿considera complementarios el metrotrén y el tranvía?

-No sé si es una alternativa o un complemento. Hablamos de una zona de la ciudad que atesora muchas piezas y que, con otra alternativa de transporte más flexible, por ejemplo el tranvía, tendrían un mejor servicio. Si realmente queremos entender la Universidad Laboral como un barrio cualificado de la ciudad -no me gusta hablar de 'ciudad de...' nunca, porque parece que en vez de construir la ciudad, que debe ser única, construimos piezas que viven de espaldas-, a esa pieza le va a faltar una buena relación con el centro de la ciudad. Una vez encauzados los proyectos de la Laboral empezaría a preocuparme por la relación de la Laboral con la ciudad.

-Entiendo que usted va más allá de una mejora del servicio de los autobuses urbanos.

-Entiendo que el modo moderno y que además se integra perfectamente en la ciudad es el tranvía. Y por eso la solución para el área central del tren-tran es idónea.

-El metrotrén va unido al proyecto de soterramiento, que generará un importante espacio. Para el diseño se hizo un concurso de ideas, ¿será posible para la adjudicación de las construcciones? ¿Seguirán con esa reivindicación?

-Nuestro papel es reivindicar. Hay una cuestión que nos preocupa, y es que no se pierda la unidad de proyecto, aunque la unidad del proyecto no debe concebirse como de un solo proyectista. No debe convertirse en la suma de elementos que no tienen relación entre ellos, pero al mismo tiempo puede abrirse a la máxima concurrencia.

-¿Cómo valora los últimos cambios anunciados por Gijón al Norte?

-En todos los planes hay ajustes. Algunos de ellos afectan a las alturas de los edificios, sin que pierdan la cualidad de edificios en altura, con la esbeltez que exigen. Pero el anuncio que más valoro es que se contemple en el proyecto de la estación posibles soterramientos futuros. Ahí está la clave. Hay que dejar las cosas previstas para futuras actuaciones. Hemos asistido demasiadas veces al despilfarro que supone dar marcha atrás en operaciones costosas.

-Hablaba al principio de frentes en los que trabajar en los próximos años. Mencionaba los planes territoriales de ordenación.

-Es una labor que el Principado debe continuar. Son cada vez más necesarios, por la experiencia que tenemos en el desarrollo de los Planes Generales, para que la próxima generación de revisiones de PGOU cuentan ya con planes territoriales que marquen las reglas a las que someterse. Esto no impide la participación de los ayuntamientos.

-¿Y el desarrollo de la Ley del Suelo?

-Es otra de las cuestiones a seguir. Debe favorecer una simplificación de los procesos de elaboración de los Planes Generales. Los estamos recargando, dificultando mucho su tramitación, hasta el punto de que en una legislatura no da tiempo a tramitarlo. Con eso podemos caer en una inseguridad urbanística, que entiendo nefasta, y que es el origen de la corrupción urbanística, aunque no es el caso de Asturias. Pero la simplificación no tiene que ir en detrimento de la participación pública, una de las grandes cualidades de las leyes del suelo de España. Pero habrá que revisar cómo se lleva a cabo ese proceso. Por último está el desarrollo reglamentario de la ley estatal que regula la tramitación de los estudios amientales de los planes. Es necesario, a la vista de lo que está sucediendo, porque muchos planeamientos pueden quedar con dudas de legalidad precisamente por lo farragoso de la tramitación.

 
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