Nació cuando el eslogan más coreado en la calle era el famoso '¿OTAN no, bases fuera!' y desde entonces hasta ahora, la charanga Ventolín ha amenizado carnavales, espichas y manifestaciones con sus instrumentos. «Somos una charanga reivindicativa, formada por gente de todos los barrios de Gijón que se unió porque estaba a la izquierda, en distintos partidos, para protestar por todo lo que nos parece mal, empezando por las bases, cuando hubo aquellas manifestaciones anti-OTAN», explicaba el sábado José Antonio Loredo, uno de los miembros de Ventolín.
Los 12 componentes actuales del grupo se reunieron ese día con antiguos compañeros en el Marieva Palace para conmemorar los 25 años de existencia del colectivo, unas bodas de plata teñidas de colores republicanos y celebradas al ritmo marcado por saxofones, platillos y trompetas. Al encuentro acudieron más de 300 personas, entre familiares y amigos, que se divirtieron juntos en una cena prolongada hasta altas horas de la noche.
«Tocamos en manifestaciones y espichas, desde pasodobles hasta 'A las barricadas'», indicaba Loredo. Puramente instrumental, el repertorio de Ventolín es variado y muchos de sus temas estrella sonaron el sábado entre las paredes del restaurante donde se reunieron para brindar por 25 años más de música y diversión.
Al acto quisieron acudir el cantautor ovetense Jerónimo Granda y un grupo de música tradicional cubana. Estos artistas pusieron el contrapunto con sus melodías a las canciones interpretadas por los miembros de Ventolín. Tocaron, bailaron, recordaron los años, encuentros y festivales vividos juntos y después, pasadas las dos de la madrugada, la folixa acabó, ya con 25 años cumplidos y festejados.