Llevaban seis años faenando cada día en la zona y arriesgaban al pescar muy cerca de la costa. Los tres tripulantes del 'Nuevo Amadorín' -el patrón Máximo Blanco, de 43 años; su hijo Óscar Blanco, de 19; y el marinero Félix Armando Peña, de 53- conocían bien Isla Pancha, ubicada frente al faro de Ribadeo (Lugo), dado que vivían en la cercana localidad de Burela. Su experiencia y su pericia no sirvieron de nada ayer, cuando una mar con olas de hasta tres metros hizo naufragar el pesquero. El patrón y el marinero fallecieron y sus cuerpos pudieron ser rescatados. Al cierre de esta edición, el joven Óscar aún no había aparecido y las labores de rescate resultaban complicadas a causa del estado del Cantábrico.
Un gijonés, pescador aficionado, que pasaba su día libre en Isla Pancha, fue quien dio la voz de alarma a las siete de la mañana. Al ver cómo el 'Nuevo Amadorín' chocaba contra las rocas de la costa, llamó al 112. Los equipos de rescate recuperaron el primer cadáver sobre las nueve de la mañana. El segundo cuerpo fue rescatado una hora después.
Mientras esto ocurría, poco a poco, el barco de madera roja -de nueve metros de eslora y 5,93 toneladas de registro bruto- construido en Puerto de Vega (Navia) en 1997, se iba hundiendo más y más.
Dos Helimer
Al final, su silueta desapareció por completo bajo el mar. Los testigos comentaron que al chocar contra las rocas se astilló para después hundirse. El delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, se personó en la zona sobre las doce del mediodía y apuntó que el siniestro pudo deberse a un brusco golpe de mar que habría tenido lugar justo cuando los tripulantes intentaban recoger el aparejo.
Los tripulantes del 'Nuevo Amadorín' habían salido a coger centollos, según informaron otros marineros. Había amanecido una mañana ventosa en la zona, pero los pescadores decidieron faenar, como en otras ocasiones con temporales semejantes.
«Precisamente, por el estado del mar, fue golpeado el barco contra las rocas», aseguró Ameijeiras. También apuntó que el joven desaparecido podría permanecer dentro del barco o haber sido arrastrado por la corriente mar adentro o, tal vez, hacia la ría del Eo. Para finalizar cuanto antes su búsqueda, hoy se ampliará a tres millas la zona de rastreo en altamar.
Medio centenar de personas participó ayer y continuará hoy centrado en las labores de rescate, informó la Consellería de Pesca. El 'Helimer Cantábrico' de Gijón y el 'Helimer Galicia' se desplazaron hasta la zona para colaborar en las labores de salvamento, en las que también participaron las lanchas 'Salvamar Sargadelos', 'Saturno'; el buque 'Punta Rocadoira'; el barco 'Pesca 2' de la Xunta de Galicia; y el avión 'Serviola'.
Viuda e hija
Los buzos de Salvamento Marítimo no pudieron adentrarse en el mar para buscar al joven desaparecido debido al oleaje, aunque la situación mejoró a media tarde coincidiendo con la bajamar. El dispositivo se suspendió a las nueve de la noche y hoy comenzará a trabajar a las ocho de la mañana para buscar a Óscar Blanco.
Los cuerpos sin vida de su padre y el marinero Félix Armando Peña (cuya nacionalidad no ha sido confirmada de manera oficial, aunque ayer se apuntaba la posibilidad de que fuera colombiano o peruano) fueron trasladados al Complejo Hospitalario Xeral Calde, en Lugo, donde se realizarán las autopsias. El burelés Máximo Blanco deja una viuda y una hija, que fueron atendidas por psicólogos de Salvamento Marítimo.