Martes, 29 de mayo de 2007
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POLÍTICA

27M JESÚS MONTES ESTRADA, 'CHURRUCA' TERCER TENIENTE DE ALCALDE EN FUNCIONES
«No me planteo dimitir; lo fácil ahora sería dar la espantada»
«El problema de esta ciudad es que no nos gustan las mayorías absolutas, pero luego al personal le encanta jugar siempre a caballo ganador»
«No me planteo dimitir; lo fácil ahora sería dar la espantada»
SERIO. 'Churruca', ayer, sentado en el Campo Valdés. / ÁLEX PIÑA
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La lista que encabeza ha retrocedido un concejal y ha cosechado los peores resultados para IU en Gijón de todas las elecciones municipales. Jesús Montes Estrada reconoce sentirse «frustrado, casi estafado» por una pérdida de votos que considera que no hace justicia al esfuerzo y trabajo desplegados por su coalición dentro del gobierno municipal, primero, y en la última campaña electoral, después. Tras el varapalo de las urnas hace un llamamiento colectivo a «la reflexión» para adaptar la estrategia de su partido y las formaciones con él coaligadas al nuevo escenario político municipal.

-Permítame un chiste malo utilizando el símbolo de su campaña. Al final la manzana se la comen otros y IU se traga el gusano.

-Efectivamente, da la impresión de que hay una parte de la base social nuestra que no participó de forma suficiente. Quizás porque consideró que íbamos sobrados. No obstante, lo que a mí me parece realmente preocupante es que al 40% del electorado le traiga floja quién gobierna la administración más cercana a los ciudadanos, que es el lugar donde cada vez que hay una dificultad se viene a picar.

-Al final la abstención que tanto temía el PSOE parece que les ha perjudicado a ustedes.

-Es por el sistema electoral que tenemos, que favorece el bipartidismo y hace que los efectos de la baja participación recaigan sobre el más débil. Sólo hay que ver al PSOE feliz y contento a pesar de haber perdido 3.000 votos, mientras que el drama es que a nosotros bajar 1.700 lleva parejo la pérdida de un concejal.

-1.700 votos es un retroceso importante y arroja el peor dato para IU en una convocatoria municipal. ¿Alguien en su organización le ha pedido que dimita o se lo ha llegado a plantear usted mismo?

-Yo soy la expresión de un 78% de la organización que decidió que fuera cabeza de lista y sinceramente, no, nadie se plantea ahora esa cuestión. Lo fácil en estos casos sería dar la espantada y echar a correr, pero yo creo que hay responsabilidades de toda índole que tenemos que ver de forma colectiva. Porque a lo mejor unos nos votaron sobre la base de que quieren que estemos en el gobierno municipal y otros no acudieron a las urnas por el motivo contrario.

-Haga autocrítica. Qué han hecho mal para llegar a esta situación.

-No lo sé, porque el balance de IU en Gijón es de primer nivel, con una apuesta por lo público y un perfil diferenciado del PSOE. El problema en esta ciudad es que decimos que no nos gustan las mayorías absolutas, pero luego el personal está encantado de jugar a caballo ganador. Y sin embargo, lo que me frustra es ver qué poco ha llegado el esfuerzo personal y colectivo de mucha gente, porque aquí no se trata de oler a cuero de los asientos. Quizás esa fue la clave, que no se entendió o que no supimos transmitir el trabajo que durante años venimos haciendo.

-Usted ha arremetido con dureza en esta campaña contra los partidos minoritarios de izquierdas que están detrás, por ejemplo, de la campaña del céntimo a favor de Carnero y Morala. ¿Juzga que se han salido con la suya al atacarle?

-Han obtenido con la suma de todos una cifra ridícula de 2.100 votos, pero lo que han conseguido es que el PP suba y por efecto rebote que casi nos muramos de risa con una mayoría absoluta del PSOE. Por lo demás, han hecho una campaña rastrera e indeseable contra IU para pretender demostrar que los concejales vivimos como marqueses. Habría que preguntar a cada uno de esos 'pseudoizquierdistas', que acompañan en manifestaciones a propietarios de suelo, qué ritmo de vida tienen, qué coche usan y a dónde van de vacaciones.

-Le hablaba antes de Carnero y Morala, ¿les ha podido pasar factura su posición en ese caso?

-Apoyar la campaña del céntimo para qué. Se arrastra a gente de buena fe cuando el problema de fondo es de recorte de libertades, de una legislación que asimila las movilizaciones en defensa del empleo y la industria con personajes de la 'kale borroka'. Y quien promueve y sustenta eso es el PP.

-¿Cree que en el ámbito autonómico se dan condiciones para reeditar el gobierno entre PSOE e IU?

-Desde una postura realista lo lógico sería esa reedición, salvo que no sea posible la consecución de un acuerdo entre partidos. Todo ello repercutirá en los ayuntamientos. Pero ese nuevo pacto, de materializarse, debería encuadrar aspectos que están en el primer plano reivindicativo de muchos como Caleao, el horno incinerador, la necesidad de un plan para la industria y la cooficialidad de la llingua. -Y qué pronostica que pasará en Gijón, ¿se ven ustedes haciendo oposición de nuevo al PSOE?

-Está todo muy abierto. Tenemos mucho debate interno por delante, porque estamos sujetos a lo que la mayoría de la gente diga. Podemos aportar mucho en un nuevo gobierno de coalición, pero también somos capaces de que alguno las vea moradas con nosotros en la oposición.

-¿Entrarían en el gobierno municipal a cualquier precio?

-No hemos tenido hasta ahora migajas y tampoco las aceptaremos en un futuro. En IU somos gente muy digna con pelaje de raza lobo y una base social de casi 13.000 personas que viven en esta ciudad.

-¿Qué asuntos pondría IU encima de la mesa como irrenunciables en una hipotética negociación?

-Si alguien desde la otra parte dijera que eso del proyecto de tranvía entre el Humedal y Roces no es óbice, sería sin duda un signo importante para nosotros.

 
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