Se llama 'Tinky Winky', es morado, usa bolso y acaba de convertirse en protagonista de una curiosa polémica televisiva. Polonia investiga la posible homosexualidad de este 'Teletubbie', los muñecos que enloquecen a los niños de más de 120 países, incluida España. Lo hace porque dicen sus autoridades que la serie puede inducir a los pequeños a «conductas inapropiadas». La Unión Europea no ha tardado en responder y ayer mismo condenaba la actitud polaca.
La mediadora para los Derechos de la Infancia del país, Ewa Sowinska, es quien dirige la investigación por encargo del Parlmento. «Estaría bien que un grupo de psicólogos hable de este asunto con los niños. Hay que examinarlo. Si existe la promoción de actitudes inapropiadas, habrá que actuar», declaró.
La polvareda se levantó después de que Sowinska hablase de su actuación en una entrevista al semanario 'Wprost', en el que no dudó en confesar que 'Tinky Winky' está bajo sospecha por llevar «un accesorio más bien femenino», su bolso. «Me han dicho que podría haber un sobrentendido homosexual encubierto», agregó.
Mientras tanto, la Comisión Europea defiende la libertad de los medios de comunicación para decidir sus propios contenidos. El portavoz para el sector, Martin Selmayr, no quiso entrar en si opina que la serie «puede empujar a los niños a hacerse homosexuales» o no, simplemente afirmó que «el Ejecutivo comunitario cree en la libertad de los medios».
La serie de los 'Teletubbies', producida por la prestigiosa corporación BBC, ya fue descalificada con anterioridad por los mismos motivos por parte de grupos ultraconservadores cristianos en Estados Unidos.
Creada por Anne Wood, está dirigida a los niños más pequeños y es un auténtico fenómeno social en el centenar largo de países en los que se emite. Sobre un mundo de dibujos animados, los 'teletubbies' -de peluche- ofrecen a los niños mensajes sencillos sobre la amistad y la ecología entre otros valores.