«Estamos en condiciones de ganar las próximas elecciones generales», proclamó el triunfante alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón ayer, el mismo día en que el presidente del PP declaró zafarrancho de combate en el comité ejecutivo para preparar los comicios de 2008. Tras más de dos lustros al margen de la política nacional, Ruiz-Gallardón demostró que está decidido a recuperar el protagonismo en su partido y, aupado en el exitoso resultado electoral del pasado domingo, arremetió contra José Luis Rodríguez Zapatero, a quien presentó como un peligro para los españoles y también para el PSOE, al tiempo que se ofreció a apoyar la candidatura de Rajoy a La Moncloa.
«Es urgente un cambio de Gobierno» porque «lo que era conveniente ha pasado a ser necesario», dijo el primer edil madrileño en el 'Foro ABC', donde estuvo acompañado por Rajoy y la plana mayor del partido, incluida la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Los populares creen que el jefe del Ejecutivo puede disolver las Cámaras en cualquier momento por lo que han decidido volcarse en los preparativos y estar listos para la ocasión, lo que les obliga a dejar para después de los comicios el congreso ordinario. «Sean cuando sean, no nos van a pillar de improviso», afirmó el secretario general, Ángel Acebes.
Discurso centrista
El éxito electoral de Gallardón ha sido interpretado por muchos en el PP como el triunfo de un discurso político pragmático, moderno y centrista frente al fracaso de los sectores más radicales que tanto hostigaron al alcalde madrileño a causa de sus posiciones moderadas en muchos asuntos de política nacional. Un colaborador de Rajoy y destacado dirigente nacional, tras compartir con el alcalde de la capital la primera reunión de 'maitines' después de las elecciones, aseguró que «el éxito que ha tenido el domingo resulta clave para Rajoy de cara al futuro». «Es fundamental que se presente a las generales para arrastrar votos en la lista del candidato», apuntó en coincidencia con muchos otros dirigentes populares que son de la misma opinión tras demostrarse el tirón electoral de Gallardón.
Aunque el líder del PP no ha querido despejar la incógnita sobre quién será su 'número dos' en la candidatura para el Congreso, el alcalde se perfila como el favorito y más después de que ayer se ofreciera, disciplinadamente, a colaborar a mayor gloria del líder. «Seré el alcalde de todos los madrileños y, si tú quieres, Mariano, trabajaré para que seas el presidente del Gobierno», dijo.