«El zoo contribuye a la conservación y educación del público», señala Miguel Bueno Brinkman, conservador de aves y mamíferos marinos de Parques Reunidos ZooAquarium de Madrid, quien estuvo en la ciudad el pasado martes para dar una charla en el acuario sobre 'Zoos, conservación y bienestar animal'. La conferencia, de carácter eminentemente educativo, pretendía dar una visión de las relaciones entre el hombre y la fauna salvaje, así como la evolución de la misma.
-¿Cómo siguen siendo las relaciones entre el hombre y la fauna salvaje?
-Como desde siempre, la fauna ha inspirado en el hombre un sentimiento de admiración, lo que ha implicado una necesidad de conservación y respeto que se contrapone con la necesidad de dominación y exterminio que también existe. Afortunadamente, las personas están cada vez más implicadas en la relación con la naturaleza y concienciadas de que la relación con ésta debe ser más integral y armónica.
-¿Que función tienen los zoos en esta concienciación?
-Son los únicos espacios en los que se puede transmitir el mensaje completo ya que tienen los elementos que hacen que la historia llegue de una forma más cercana al público. Su carácter divulgativo no busca solamente proteger a una especie, sino que su evolución busca el bienestar animal, la adecuación de este espacio de forma que sea lo más parecido posible al hábitat natural del animal.
-¿Cómo contribuirían los ciudadanos a esta conservación?
-Las acciones humanas repercuten directamente en la fauna. Lo que hay que hacer es evaluar nuestros propios hábitos y cambiarlos de forma que no sean dañinos con el medio, desde dos perspectivas; desde el final, cuando una especie está a punto de extinguirse, tomando medidas para que esto no ocurra. O desde el principio, tomando medidas para que la especie no llegue a estar en peligro de extinción.
-¿Cuáles son las principales barreras para la consecución de estos objetivos?
-Es una labor muy ardua y constante. Además, los intereses de las grandes compañías y de determinados gobiernos lo dificultan más.