Se disputa la cuarta cita del Campeonato de España de rallys de asfalto. Tres pilotos han tomado avanzadilla en el arranque del certamen. Un Mitsubishi, un Fiat y un Volkswagen compiten en fiabilidad y potencia. El cántabro Jesús Puras, el alicantino Miguel Fuster y el asturiano Alberto Hevia, en habilidad, tesón y sangre fría. El Rally Rías Baixas, que mañana tomará la carretera, está llamado a deshacer empates. Nada es decisivo a estas alturas de temporada, pero todo suma y también resta.
La cita gallega, con unos tramos repletos de cruces que complican la conducción, cambiará, seguro, el panorama clasificatorio. El actual líder, Jesús Puras, no puntuará. Es baja de última hora. El presupuesto, dice, no le da para tanto rally. Su nombre sigue figurando aún en la relación de inscritos. El triunfo ya es cosa de alguno menos. En Galicia se apuesta por Miguel Fuster, por el piloto alicantino. «Creo que esta prueba es el mejor escenario para recuperar el literato», dice Fuster a pocas horas de que arranque el motor de su Fiat Grande Punto Súper 2.000, que estrenará los nuevos colectores de escape homologados por la Federación.
Sus principales rivales son, claro está, los dos ganadores de las pruebas anteriores, Alberto Hevia y Sergio Vallejo. El poleso acude al Rías Baixas con la moral por las nubes tras reencontrarse hace quince días con el triunfo después de casi dos años de sequía. Pero Vallejo, que no se olvide, corre en casa. Será el enemigo más temible para Fuster. Habrá cambio de líder. Eso está casi asegurado. La duda es saber si será Fuster o Hevia quien sea, a partir de mañana, el piloto a batir.
Vuelve Marcelino
Pero la victoria no se venderá barata. Vuelve otro asturiano que, puede dar que hablar. Marcelino Hevia, con un Fiat Grande Punto S2.000, recibió esta misma semana el alta médica tras la operación de urgencia a la que fue sometido el pasado 16 de mayo. Pese a que su estado físico todavía está lejos del idóneo, Marcelino afronta su primera prueba del Nacional con enorme ilusión y ambición máxima. El podio es su objetivo.
Y con esa idea también parten los representantes asturianos en el Desafío Peugeot, sobre todo Miguel Arias y Esteban Vallín. Como siempre, el asfalto será juez y parte. La carretera dará y quitará.