Viernes, 1 de junio de 2007
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
Entre torpedos y contramedidas
Cientos de personas acudieron a El Musel en la primera jornada de visita a las fragatas 'Blas de Lezo' y 'Reina Sofía' y los buques de asalto anfibio 'Castilla' y 'Galicia'
Entre torpedos  y contramedidas
PUENTE DE MANDO. Varios visitantes, en lo alto del 'Castilla'. Al fondo se ven las fragatas 'Blas de Lezo' (derecha) y 'Reina Sofía' (izquierda). / LUIS SEVILLA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Cuatro de los más modernos buques de la Armada española atracaron ayer en el Espigón II del puerto de El Musel, donde poco después de las cuatro de la tarde comenzaron a ser visitados por cientos de ciudadanos, que se maravillaron con los últimos avances en tecnología militar y los espectaculares equipamientos de estos barcos. (Una confusión de la policía portuaria impidió el acceso de los primeros visitantes, que debieron dar la vuelta cariacontecidos).

Las fragatas 'Reina Sofía' y 'Blas de Lezo', abarloadas a la alineación sur del espigón, eran las primeras en recibir a los visitantes. Varios suboficiales eran los encargados de guiar unas visitas que, de no ser así, acabarían con más de un ciudadano perdido en un laberinto de pasillos y escalas, sin posibilidad de ver el exterior, ya que las únicas ventanas que tienen estos buques son las del puente de mando y la del camarote del capitán.

Torpedos, misiles Sam y Standard o contramedidas fueron términos rápidamente asimilados por los visitantes, que atendían las explicaciones de los guías. «Esta fragata alcanza los 30 nudos. Acabamos de regresar de Yibuti, donde participamos en el grupo francés Charles de Gaulle. Como máximo, estamos 23 días seguidos en el mar y siempre hay, al menos, tres personas en el puente, en tres turnos diarios», explicaba uno de los suboficiales.

A estribor de la 'Blas de Lezo' se encuentra la 'Reina Sofía'. ¿Qué diferencia hay entre ambas?, pregunta un visitante. La respuesta es clara y concisa: «La 'Reina Sofía' y todas las fragatas del tipo 'Baleares' están diseñadas para la guerra antisubmarina. Por contra, esta es la para la guerra total, incluida la guerra electrónica. Somos capaces de interferir un equipo electrónico a unos 500 kilómetros de distancia».

En el timón

El público pasaba después a los buques de asalto anfibio. En el 'Castilla' la visita comienza por el puente de mando, donde quien lo desea se puede fotografiar en el asiento del timonel. «En este lugar estamos a unos 22 metros de altura, pero incluso aquí nos llegan las olas a veces», afirmó un suboficial.

Este tipo de buque es realmente espectacular. Es de los considerados valiosos, es decir, que tienen poca defensa y cuando navegan en escuadra lo hacen en el centro de la formación, con otros buques protegiéndolo. La razón: «Nosotros podemos transportar mucho material o hasta 700 soldados y desembarcarlos en una playa. Por eso, el enemigo prefiere destruir un barco como el nuestro, ya que llevamos el material que les puede hacer daño en tierra».

Las entrañas de este buque guardan muchas sorpresas. Cuenta con un dique interior que alberga cuatro lanchas de desembarco cargadas de vehículos, así como otra serie de unidades anfibias, listas para ser utilizada en la exhibición de desembarco de mañana: «Un desembarco siempre ha de ser a pleamar y dura tres horas como mucho, para que las lanchas no tengan problemas al bajar el nivel del mar», asegura este suboficial.

Un nivel más arriba, un enorme hangar alberga dos helicópteros de la tercera escuadrilla de la Marina, así como más material rodante, y una amplia pista de aterrizaje.

Satisfechos

Los visitantes se mostraron encantados con la experiencia. Olga Montes llevó a su hija Aline, porque «ya había venido a ver el 'Juan Sebastián El Cano' y me gustó. Además, lo explican muy bien, por lo que decidí traer a la niña».

Fernando y su hijo Iván también disfrutaron con la visita, aunque lo que más les gustó fueron «las lanchas de desembarco. La zona del dique es muy grande y debe de impresionar cuando se llena de agua».

De Madrid vinieron Antonio y Carmen, a quienes les llamó la atención «la optimización del espacio, al que dan un uso muy distinto al habitual».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS