LA comisión ejecutiva de la FSA ha dado luz verde a los contactos entre los socialistas e IU para llegar a un acuerdo que asegure la gobernabilidad de la región. Javier Fernández contempla dos posibilidades, la reedición de un pacto de gobierno como el habido en la anterior legislatura, con reparto de carteras entre las dos fuerzas políticas, o la negociación de un acuerdo parlamentario. En cuanto a la posible inclusión de algunos asuntos conflictivos en la negociación, como la construcción del embalse de Caleao o la reforma del Estatuto de Autonomía, el secretario general de la FSA considera que las cuestiones de interés general no pueden ser motivo de transacción.
Desde el día después de las elecciones se aprecia una cierta frialdad entre los socialistas e IU, particularmente acentuada cuando sale a relucir la cuestión de la negociación de un pacto de gobierno. Es posible que todo sea una pose teatral para dar a entender al potencial aliado que es posible avanzar sin su ayuda: IU aparenta que no le importa volver a la oposición y los socialistas ven viable la gestión de un gobierno monocolor. IU tiene dudas reales sobre la conveniencia del acuerdo, dado el retroceso experimentado en votos. A la pérdida de sufragios hay que sumar una desilusión añadida, la provocada por unos resultados diferentes a los revelados en las encuestas.
El pacto de gobierno del anterior mandato ha funcionado perfectamente. Cabe afrontar la próxima legislatura con otras fórmulas, pero todas son menos satisfactorias y generan más incertidumbres. No veo la necesidad de rebajar las expectativas por culpa de determinadas estrategias partidarias. Los socialistas han ganado las elecciones en el Principado y en la mayoría de los ayuntamientos, así que es lógico que el programa a desarrollar desde las instituciones se parezca mucho al que llevaron ellos a las elecciones. Es de puro sentido común. También es normal que IU quiera ampliar algo su presencia en el próximo gobierno, pero esas aspiraciones son realizables si hay una mutua voluntad política de entendimiento. La distribución de escaños es casi similar a la del anterior mandato, así que el formato del acuerdo debería ser muy parecido al que estuvo vigente hasta ahora.