Los comienzos de Abel Martínez como escritor se remontan a sus años de instituto. Pero no fue hasta el año pasado, en la barrera de los 30, cuando comenzó a presentarse a concursos animado por un amigo. Desde entonces, se ha hecho con varios galardones, algunos de la importancia del V Certamen de Relatos del Centro Asturiano de Madrid. La pasada semana, recibió el reconocimiento al Mejor Relato Corto en los Premios Uviéu de Literatura.
-¿Qué ha supuesto para usted el galardón?
-Ha sido importantísimo. Estoy como fuera de lugar, porque nunca conté con él. Es una situación fabulosa verme con el resto de los premiados y el jurado. Y, además, me anima a seguir escribiendo, aunque no fuese a dejarlo de ninguna manera (Risas).
-El jurado premió la sensación de optimismo que desprende 'La aventura de Minho', ¿la escribió con ese fin?
-Sí. No tenía ninguna intención a la hora de escribirla más que contar una historia que pudiera servir para todos los públicos y que fuera prestosa. Hay muchas cosas de mí, de mis aficiones, de tradiciones... Traté de plasmar lo que tenía dentro.
-No debe ser fácil llegar a un público infantil y adulto...
-Es una cosa casi automática. Si te pones a escribir una historia fantástica sin otras pretensiones que, simplemente, la del divertimento, no es muy complicado.
-¿La Literatura Fantástica está lo suficientemente reconocida?
-Hombre, yo creo que ahora sí, por el tema de las ventas. Muchas obras de este estilo triunfan, aunque está muy denostada por los intelectuales. A mi, por ejemplo, 'El señor de los anillos' me parece maravillosa. Otros la tachan de subliteratura barata. Considero que es tan importante la calidad literaria como el que guste a la gente.
-Dice que su cuento es un canto a las tradiciones asturianas...
-Me basé en la literatura que leía de pequeño pero, en vez de hablar de otro tipo de monstruos, hablo del Cuélebre, el Busgosu... hice un cuento basado en el asturiano.
-¿Qué medidas adoptaría para ayudar a la escritura de la región?
-Es una situación muy difícil, pero considero muy importante trabajar con los niños.