El ex concejal de Seguridad Ciudadana, Javier Sopeña, y el anterior jefe del área, Agustín de Luis, comparecerán hoy ante el juez en calidad de imputados en relación con las presuntas irregularidades en el suministro de material a la Policía Local entre 2003 y 2004.
El Ayuntamiento ha decidido asumir todos los gastos que origine su defensa, tanto en esta instancia como en las que se deriven de esta denuncia. El acuerdo es una propuesta del concejal coordinador, Agustín Iglesias Caunedo, que afirma que la querella se deriva de sus actividades como responsables de seguridad y recuerda que se tomaron medidas similares con ocasión de anteriores denuncias contra los mismos responsables y por hechos similares.
La denuncia, presentada por la sección sindical de UGT, se refiere al suministro de cascos para motoristas de la Policía Local. Entre los dos ejercicios, el Ayuntamiento encargó a Armería Trelles el suministro de 45 cascos, que pagó a razón de 620 euros la unidad. Sin embargo, según el informe de los actuales responsables del servicio, al hacer inventario en febrero de 2005, sólo apareció un casco. Además, era de otro modelo que no correspondía con los presuntamente suministrados por Trelles. La Policía tuvo que encargar ese año más protecciones -34-, contrato que adjudicó a otro proveedor. Cada uno sólo costó 175 euros.
Sopeña y De Luis fueron cesados por el alcalde en diciembre de 2004, después de que ambos capearan de mala manera y con dificultades una larga serie de denuncias sobre irregularidades.