La legislación prohíbe a las corporaciones salientes adoptar resoluciones tres días antes del fin del mandato. Sin embargo eso es lo que hará la ovetense antes de que los concejales electos juren su cargo el próximo sábado día 16.
La Junta de Portavoces acordó ayer un curioso calendario para el cierre del presente mandato, en el cual está prevista la celebración de tres sesiones plenarias en los últimos seis días de esta Corporación. A propuesta del PP, el primer Pleno se celebrará el lunes 11. Corresponde al ordinario de junio, que, según el calendario aprobado en 2003, debía celebrarse una semana antes. Los populares justificaron su retraso para incorporar en el orden del día la aprobación de asuntos urbanísticos, el plan de La Malata, en concreto. Pero no será tan ordinario, incluirá también la aprobación de las actas pendientes y la moción en respaldo de la fábrica de loza de San Claudio.
¿Qué pasará, entonces, con las actas de este Pleno? El equipo de gobierno encontró una solución para aprobarlas antes de disolver la Corporación Municipal: convocar otra sesión, en este caso extraordinaria, para el día 13. ¿Dará tiempo a pasar las actas de la sesión anterior? Debe, y para hacerlo factible, el equipo de gobierno propuso otra solución: los grupos entregarían sus intervenciones, pero no sus réplicas, por escrito para reducir la tarea de la Secretaría a la mitad.
El día 13 marcará el adiós de la actual corporación, pero el Salón de Plenos de las consistoriales volverá a abrirse el sábado para constituir la nueva, la salida de las urnas el pasado 27 de mayo. Será la cuarta vez que Gabino de Lorenzo jure como alcalde. Con la toma de posesión iniciará un mandato que le llevará a cumplir 20 años al frente de la gestión municipal ovetense.