La siguiente Corporación Municipal deberá tomar medidas. El crédito sindicado de 50 millones de euros pedido por Cinturón Verde para sufragar la construcción de la red de aparcamientos vence en 2013. Firmado en 2003, en los cinco primeros años el Ayuntamiento ha pagado más de 9,5 millones de intereses por el préstamo, pero sólo ha amortizado 9, según los datos de la liquidación del pasado ejercicio.
Y es que el crédito se amortiza con el producto de la venta de las plazas de aparcamiento y el ritmo de comercialización se ha reducido a una quinta parte del registrado en 2005. Cinturón Verde vendió 107 cocheras en 2006, frente a las 496 que colocó en el mercado el año anterior. El dato supone que se comercializó una plaza cada tres días y medio, menos de nueve cocheras al mes. O lo que es lo mismo, la empresa pública necesitará 30 años y medio para colocar las 3.260 cocheras vacías.
Los resultados están lastrados por el escaso éxito de estacionamientos como el de Vallobín, que con 1.318 plazas sólo tiene ocupadas 286, o Rodríguez Cabezas, con apenas la mitad de sus 1.202 cocheras vendidas.
En proporción a su capacidad, el aparcamiento del Parque de Invierno es el de menos éxito comercial: 30 plazas vendidas de las 321 disponibles. En 2006, la empresa sólo logró vender una sola plaza de este estacionamiento.
Los datos del ejercicio pasado son malos, pero son los más próximos a la realidad, ya que las cifras de 2004 y 2005 están hinchadas por operaciones ajenas a la actividad de la empresa. Así, en 2005, el Ayuntamiento compró a Cinturón Verde una planta entera del parking del parque de Invierno, otras 321 cocheras, por 2,5 millones de euro. Luego las cedió a la empresa que explota el Palacio de los Niños. También incluyó en el contrato del servicio de Limpieza, el de la grúa, con la obligación de comprar una planta entera del estacionamiento de La Argañosa por 3,2 millones. En 2004, vendió a Renfe una planta de Rodríguez Cabezas por 2 millones de euros.
Rotación
Para paliar la escasez de demanda, el equipo de gobierno intentó impulsar una tarjeta de rotación conjunta, que permite estacionar en cualquiera de los aparcamientos donde Cinturón Verde tenía plazas sin vender. El abono, creado en 2004, llegó a tener más de 1.900 usuarios en 2004, pero la cifra actual se ha reducido a la mitad.
Otra de las iniciativas ha sido confiar la comercialización a Ipgessa, que percibe 600 euros por cada plaza que vende. La llegada de la empresa vasca supuso un pequeño tirón, que después ha decaído. Además, el Ayuntamiento sostiene económicamente a la encargada: paga los intereses del crédito (1,9 millones al año), los gastos del sistema de rotación y financia las campañas de publicidad.